El Fondo Monetario Internacional prevé que la economía mundial crezca un 3,1% en 2026 y un 3,4% en 2027, impulsada principalmente por la inversión en inteligencia artificial. Sin embargo, el encarecimiento de la energía, las tensiones geopolíticas y el aumento de la deuda pública amenazan con frenar la actividad económica y ampliar las diferencias entre países.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha revisado al alza su previsión de crecimiento de la economía mundial para 2026, hasta el 3,1%, frente al 3% estimado en julio. Según su informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado el 13 de octubre, la actividad económica mantendrá un ritmo de expansión del 3,4% en 2027, aunque el organismo advierte de que la resistencia demostrada hasta ahora está sometida a una presión creciente.
El principal impulso procede de las inversiones vinculadas a la inteligencia artificial (IA), especialmente en infraestructuras tecnológicas y en las cadenas de suministro de equipos. Este dinamismo está favoreciendo a economías como Estados Unidos, Corea del Sur, Malasia, México y Tailandia, que participan en el desarrollo de estas tecnologías o en la producción de componentes.
No obstante, los beneficios de esta expansión están distribuyéndose de forma desigual. El FMI señala que 32 economías concentran actualmente el 95% del crecimiento mundial, frente a 54 en abril, lo que refleja una mayor concentración de la actividad económica y deja a numerosos países al margen del impulso tecnológico.
La energía y la inflación presionan las perspectivas
El encarecimiento de los hidrocarburos constituye uno de los principales riesgos para las perspectivas económicas. El conflicto en Oriente Medio ha mantenido los precios del petróleo por encima de los 100 dólares por barril, aumentando los costes de producción, transporte y suministro energético.
En este contexto, el FMI proyecta una inflación mundial del 4,7% en 2026, antes de moderarse al 4,1% en 2027. Una prolongación de las tensiones geopolíticas podría intensificar las presiones sobre los precios y reducir la capacidad de consumo de los hogares y de inversión de las empresas.
El organismo contempla, además, un escenario adverso en el que el petróleo alcance los 130 dólares por barril y se mantenga en ese nivel durante el primer trimestre de 2027. Bajo esas condiciones, el crecimiento mundial podría reducirse en 0,2 puntos porcentuales en 2026 y en 0,5 puntos en 2027, mientras que la inflación de 2027 aumentaría hasta el 5,2%.
Las principales economías mantienen ritmos desiguales
Las previsiones del FMI muestran diferencias significativas entre las principales economías. Estados Unidos crecería un 2,3% tanto en 2026 como en 2027, mientras que la eurozona registraría una expansión del 1,1% este año.
China crecería un 4,5% en 2026 y un 4% en 2027, condicionada por la debilidad de la demanda interna y el aumento de los costes energéticos. India, por su parte, mantendría un crecimiento del 7% en ambos ejercicios, apoyada en la demanda interna y el dinamismo de los servicios.
La deuda pública reduce el margen de actuación
El FMI advierte de que los elevados niveles de endeudamiento y el aumento de los costes de financiación pueden limitar la capacidad de los gobiernos para responder a nuevas perturbaciones económicas. El incremento de los intereses de la deuda amenaza con desplazar recursos destinados a inversiones y servicios esenciales.
Ante este panorama, el organismo recomienda reforzar los colchones fiscales, establecer planes creíbles para estabilizar la deuda y mejorar la resiliencia de las cadenas de suministro. También considera necesario que las medidas de apoyo frente al encarecimiento de la energía sean temporales y estén dirigidas a los sectores más vulnerables.
El informe concluye que, aunque la economía mundial mantiene su capacidad de adaptación, la continuidad del crecimiento dependerá de la evolución de los conflictos, la estabilidad de los mercados energéticos y la capacidad de los países para gestionar sus desequilibrios fiscales y aprovechar las oportunidades de la transformación tecnológica.
Fuente: Fondo Monetario Internacional (FMI), Perspectivas de la Economía Mundial, octubre de 2026.
