Según el decreto este nuevo paso histórico implica además la creación de miles de empleo y la reducción del paro en el país.
El Decreto Núm. 1/2026, fechado el 2 de enero de 2026, establece oficialmente que la Ciudad de la Paz, también conocida como Djibloho, será la nueva capital de la República de Guinea Ecuatorial.
Esta decisión, tomada de manera deliberada y estratégica, responde a razones de índole territorial, administrativa, y de seguridad nacional que buscan fortalecer el país en varias dimensiones. Uno de los motivos principales que sustentan este Decreto es la urgente necesidad de desconcentrar y descentralizar las operativas estatales, en un esfuerzo por implementar una política que favorezca un desarrollo equilibrado y promueva la modernización de la gestión pública.
Se ha observado que la concentración administrativa en Malabo y Bata ha limitado considerablemente el desarrollo armónico del resto del país, haciendo necesario un cambio sustancial en el enfoque del desarrollo nacional.
En el texto del Decreto, se destaca que en las últimas décadas, tanto Malabo como Bata han sufrido un crecimiento urbano acelerado. Este proceso ha sido impulsado por la migración interna, que se sustenta en la atracción de la concentración de infraestructuras, servicios públicos y diversas oportunidades laborales.
Sin embargo, dicha situación ha acarreado problemas serios en términos de planificación urbana, añadido presión sobre los servicios básicos, y causado una sobrecarga en las redes de transporte y comunicación.
Además, esta concentración ha contribuido a incrementar la desigualdad regional, ya que ha llevado a una distribución demográfica desequilibrada.
Frente a este escenario, el Decreto establece la urgente necesidad de fomentar un desarrollo regional que sea inclusivo y que contemple inversiones estratégicas en infraestructuras y servicios. El objetivo es dinamizar las economías locales y garantizar que todos los ciudadanos tengan un acceso más fácil a la administración pública, acercando las sedes institucionales y promoviendo una distribución demográfica más equitativa.
En este contexto, Djibloho, conocida como La Ciudad de la Paz, se presenta como la elección más apropiada para ser la sede de la capital del país. Esta ciudad es destacada por su ubicación geográfica estratégica que la hace ideal para este propósito, su significativo potencial para expansión urbana, su capacidad para albergar modernas infraestructuras administrativas y su conectividad eficaz con el resto de la nación.
Además de todo lo mencionado, las numerosas obras que están pendientes de desarrollo no solo implican un crecimiento en infraestructura y modernización del país, sino que también representan una oportunidad significativa para la creación de miles de puestos de trabajo destinados exclusivamente para los ecuatoguineanos. Estas múltiples iniciativas de construcción y desarrollo económico prometen estimular la economía local, ofrecer nuevas oportunidades laborales a la población y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos al proporcionarles más acceso a empleos sostenibles y dignos.
La designación de La Ciudad de la Paz como la capital no es simplemente un cambio geográfico, sino una respuesta tangible a una visión de Estado que pone el énfasis en garantizar un desarrollo más equilibrado, establecer una administración más cercana al ciudadano, y lograr una cohesión nacional robusta y efectiva para garantizar una mejor diversificación económica y desarrollo integro del país.
