El informe del Banco de los Estados de África Central (BEAC) atribuye la desaceleración del crecimiento económico de la CEMAC en 2025 a la caída de la actividad petrolera y gasística, en un contexto de presión sobre las finanzas públicas, deterioro de la balanza externa y ajuste de la política monetaria regional.
El Banco de los Estados de África Central (BEAC) ha publicado el informe sobre la evolución económica reciente de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) y las perspectivas revisadas para 2025 y 2026.
El informe muestra que el crecimiento económico de la subregión se desaceleró hasta el 2,4 % en 2025, frente al 2,7 % registrado en 2024, debido principalmente a la reducción de la actividad petrolera y gasística. Para 2026, se proyecta una recuperación con un crecimiento del 4,6 %, impulsado por la mejora esperada de la economía internacional y la continuidad de las reformas estructurales en los Estados miembros.
La inflación se mantuvo bajo control, con un 2,2 % en 2025, por debajo del umbral del 3 % establecido por la CEMAC, y se prevé que alcance 2,7 % en 2026, reflejando estabilidad de precios sostenida.
En el plano fiscal, la situación sigue siendo frágil. El déficit presupuestario, excluyendo subvenciones, se situó en -1,4 % del PIB en 2025, ligeramente mejor que el -1,6 % de 2024, y se estima que se mantenga en torno al -1,5 % en 2026 dentro de un contexto de políticas fiscales expansivas.
La posición externa muestra signos de deterioro, con la balanza por cuenta corriente, incluyendo transferencias, cayendo al -2,9 % del PIB en 2025 y al -3,1 % en 2026. Las reservas de divisas disminuyeron, representando 4,2 meses de importaciones de bienes y servicios a finales de 2025, frente a los 4,9 meses en 2024, debido a la contracción de las exportaciones y la presión sobre las finanzas públicas.
Para hacer frente a esta situación y preservar la estabilidad monetaria y financiera, el Comité de Política Monetaria del BEAC decidió el 15 de diciembre de 2025 aumentar los principales tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos, con el objetivo de contener la presión sobre las reservas de divisas y anclar las expectativas de inflación.
El Banco Central también mantiene el cumplimiento estricto de las normas de control de cambios y la centralización de los ingresos de exportación, con el fin de fortalecer la liquidez externa y garantizar mayor transparencia en los flujos financieros.
El BEAC enfatiza que sus políticas monetarias deben ir acompañadas de esfuerzos por parte de los Estados miembros en consolidación fiscal, gestión prudente de la deuda pública y diversificación económica acelerada. Asimismo, subraya la importancia de finalizar acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para varios países de la CEMAC, incluidos la República Centroafricana y Chad, cuyos programas aún no se han desembolsado debido a la falta de acuerdos sobre seguros regionales.
A pesar de estos desafíos, las perspectivas para 2026 son favorables, con un crecimiento proyectado del 4,6 %, aunque los desequilibrios fiscales y externos continúan representando riesgos de vulnerabilidad y sobreendeudamiento.
