Los fondos otorgados por el BADEA estarán destinados a la ampliación de importantes infraestructuras de transporte y al fortalecimiento de la participación del país en organismos financieros africanos.
La República del Congo ha firmado dos acuerdos de financiación por un valor cercano a los 500 millones de dólares con el Banco Árabe para el Desarrollo Económico en África (BADEA), consolidando a esta entidad como uno de los principales socios multilaterales del país en materia de desarrollo.
Los convenios fueron suscritos el 27 de mayo en Brazzaville, al margen de las reuniones anuales de la Banco Africano de Desarrollo, por el ministro de Finanzas, Christian Yoka; el viceprimer ministro encargado de Infraestructuras, Jean-Jacques Bouya; y el presidente de la BADEA, Abdullah Almusaibeeh.
El primer acuerdo financiará la prolongación de la Ruta de la Corniche de Brazzaville, una obra considerada estratégica para mejorar la movilidad urbana, facilitar el transporte de mercancías agrícolas y reforzar la conexión entre la capital y otras zonas del país. El proyecto forma parte del programa gubernamental de desarrollo y busca fortalecer el corredor vial que une Brazzaville con la ciudad de Pointe-Noire.
El segundo convenio está orientado a respaldar el incremento de la participación congoleña en el Fondo de Solidaridad Africano, organismo especializado en ofrecer garantías financieras y apoyo a la financiación de proyectos públicos y privados en África.
Las autoridades consideran que esta operación permitirá reforzar la posición del Congo dentro de las instituciones financieras africanas y facilitar la movilización de recursos para proyectos de desarrollo. Asimismo, la firma de estos acuerdos se produce en un momento en el que el país intensifica la búsqueda de financiación externa para modernizar sus infraestructuras y gestionar parte de su deuda pública.
El Gobierno congoleño destacó además el creciente compromiso de la BADEA con otros proyectos estructurales, entre ellos la futura ciudad administrativa inteligente de Brazzaville, concebida para concentrar los servicios de la administración pública y modernizar la gestión estatal.
