A pesar de los avances en inclusión financiera durante la última década, más de 700 millones de mujeres en el mundo siguen sin tener acceso a una cuenta de transacciones, lo que limita su participación plena en la economía.
El acceso de las mujeres a los servicios financieros se ha convertido en un factor estratégico para el crecimiento económico global. Sin embargo, pese a los avances registrados en los últimos años, millones de mujeres continúan enfrentando obstáculos para integrarse plenamente en el sistema financiero.
Datos impulsados por iniciativas del Grupo del Banco Mundial señalan que más de 700 millones de mujeres en el mundo aún no disponen de una cuenta de transacciones, lo que dificulta que puedan ahorrar de forma segura, solicitar créditos o acceder a seguros que les permitan afrontar imprevistos económicos.
En las economías en desarrollo, la brecha de acceso financiero entre hombres y mujeres se mantiene en cuatro puntos porcentuales, una diferencia que limita las oportunidades de emprendimiento y expansión de negocios liderados por mujeres.
Especialistas subrayan que reducir esta brecha puede tener efectos directos en la creación de empleo y en el dinamismo de las economías locales, ya que el acceso a herramientas financieras permite a las mujeres iniciar empresas, ampliar sus actividades productivas y mejorar la gestión de las finanzas del hogar.
En este contexto, los servicios financieros digitales y el dinero móvil están emergiendo como herramientas clave para ampliar la inclusión financiera femenina, facilitando el acceso a salarios, remesas o transferencias sociales a través de teléfonos móviles o tarjetas electrónicas.
No obstante, expertos señalan que la inclusión financiera no se limita a abrir cuentas bancarias. El sistema financiero debe ofrecer productos adaptados a las realidades económicas de las mujeres, cuyos ingresos suelen ser más pequeños o irregulares, especialmente en el caso de jóvenes emprendedoras, trabajadoras temporales o agricultoras rurales.
Para avanzar en este objetivo, el Grupo del Banco Mundial impulsa alianzas entre gobiernos, instituciones financieras y sector privado para ampliar el acceso al capital de las empresas lideradas por mujeres. Programas piloto en países como México, Marruecos e India buscan fortalecer la inclusión financiera mediante modelos de cooperación público-privada.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, organismos internacionales destacan que garantizar el acceso de las mujeres a herramientas financieras no solo promueve la igualdad económica, sino que también contribuye al crecimiento sostenible, la creación de empleo y la resiliencia de las economías.
