La Comisión Europea concluyó, en una investigación preliminar, que el diseño de TikTok fomenta conductas adictivas (especialmente entre menores) y exige cambios estructurales en la plataforma para cumplir con la Ley de Servicios Digitales.
La Comisión Europea ha intensificado su presión regulatoria sobre TikTok tras determinar, en una investigación preliminar, que el diseño de la plataforma promueve comportamientos adictivos entre sus usuarios, con un impacto particular en menores de edad. Bruselas advierte que, si no se introducen cambios estructurales en el funcionamiento de la aplicación, la compañía podría enfrentarse a sanciones de hasta el 6% de su facturación global, conforme a la Ley de Servicios Digitales (DSA).
Según el Ejecutivo comunitario, el modelo de TikTok incorpora elementos como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de vídeos, el envío constante de notificaciones y un sistema de recomendaciones altamente personalizado. Estos mecanismos incentivan un consumo prolongado de contenidos y dificultan que el usuario interrumpa voluntariamente su uso.
La Comisión sostiene que este diseño refuerza la permanencia en la aplicación y puede tener efectos negativos en el bienestar físico y mental. Estas conclusiones se apoyan en estudios científicos que vinculan la exposición excesiva a redes sociales con episodios de ansiedad y depresión.
La investigación se basó en el análisis de documentos internos de la empresa, informes científicos y entrevistas con expertos en adicción conductual. El resultado, según Bruselas, es que TikTok no evaluó adecuadamente los riesgos asociados a su diseño ni ha implementado cambios visibles y medibles para mitigarlos.
Además, las autoridades europeas señalaron que la plataforma ignora indicadores clave de uso compulsivo, como el tiempo que los menores permanecen conectados durante la noche o la frecuencia con la que acceden a la aplicación.
Fuentes comunitarias respaldaron estas conclusiones citando estudios realizados en Francia y Polonia, así como investigaciones de la Organización Mundial de la Salud. Estos informes indican que TikTok es la aplicación más utilizada por adolescentes de entre 14 y 18 años después de la medianoche y que mantiene una elevada popularidad entre niños de 7 a 12 años, incluso durante el horario escolar.
Bruselas mantiene asimismo abierta una investigación paralela sobre la eficacia del sistema de verificación de edad de TikTok. Las autoridades europeas sospechan que los mecanismos actuales no garantizan una protección efectiva de los menores frente a contenidos inapropiados para su edad.
Un algoritmo bajo escrutinio
En su evaluación, la Comisión advirtió que el modelo de TikTok se basa en un sistema de recompensas constantes que mantiene al usuario desplazándose de forma continua por la pantalla, favoreciendo lo que describe como un estado de “piloto automático”. Este diseño, según el organismo, reduce el autocontrol y fomenta comportamientos compulsivos mediante estímulos inmediatos asociados a la liberación de dopamina.
El análisis también cuestiona la efectividad de las herramientas actuales para limitar el tiempo de uso. Bruselas considera que los controles de pantalla son fáciles de desactivar y que los sistemas de control parental requieren un nivel de conocimiento técnico y dedicación adicional por parte de las familias, lo que limita su impacto real.
Entre sus recomendaciones, la Comisión Europea plantea la necesidad de que TikTok modifique su estructura básica y adopte un algoritmo “menos adictivo”. Las posibles medidas incluyen la desactivación progresiva del desplazamiento infinito, la introducción de pausas obligatorias (especialmente en horario nocturno) y una revisión del sistema de recomendaciones para reducir su capacidad de generar consumo compulsivo.
