El Gobierno introduce nuevas reglas fiscales y medidas de alivio para consolidar la estabilidad macroeconómica.
Cuerpo: En el ejercicio económico 2026, el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial ha presentado, a nivel nacional, los Presupuestos Generales del Estado, con el objetivo de preservar la estabilidad macroeconómica, proteger el poder adquisitivo de la población y mejorar la gobernanza fiscal, en un contexto internacional marcado por la caída estructural de los ingresos petroleros, la incertidumbre geopolítica y las presiones inflacionarias globales.
En este entorno de elevada vulnerabilidad externa, el Ejecutivo ha logrado configurar unas cuentas públicas equilibradas, reflejo de una gestión prudente y adaptable de las finanzas públicas, orientada a sostener los equilibrios fundamentales del Estado sin renunciar a las prioridades económicas y sociales.
Hablando de las magnitudes presupuestarias: ajuste responsable y enfoques esenciales, se destaca que el volumen total de los Presupuestos Generales del Estado para 2026 asciende a 1.294.282 millones de francos CFA, lo que supone una reducción del 7,8 % en comparación con el ejercicio 2025, cuyo presupuesto alcanzó los 1.403.409 millones FCFA. Esta contracción responde no a una merma en la capacidad de gestión, sino a un plan deliberado de ajuste, impuesta por la disminución estructural de los ingresos petroleros y la necesidad de salvaguardar la sostenibilidad financiera del país.
La estructura del gasto confirma esta orientación. Así, 949.900 millones FCFA, equivalentes al 73,4 %, se destinan a gastos corrientes, mientras que 344.382 millones FCFA, es decir, el 26,6 %, se asignan a inversión pública, priorizando proyectos con impacto económico y social, en un marco de contención del gasto operativo.
Respecto a los progresos en la diversificación de los ingresos públicos; Uno de los elementos más significativos del presupuesto para 2026 es la evolución positiva de los ingresos no petroleros, que alcanzan 295.445 millones FCFA. Esta cifra representa un incremento del 7,9 % respecto a la Ley de Presupuestos de 2025 y un crecimiento del 12,3 % en relación con la ejecución efectiva de 2024, confirmando avances concretos hacia una mayor autonomía fiscal y una reducción gradual de la dependencia de los hidrocarburos.
Por el contrario, los ingresos petroleros se sitúan en 998.837 millones FCFA, lo que supone una caída del 11,8 % respecto a 2025. Esta disminución obedece tanto al declive natural de la producción de hidrocarburos como a una estimación prudente del precio del crudo, fijado en 60,1 dólares por barril.
En base al alivio fiscal para proteger el poder adquisitivo, pues, con el fin de mitigar el impacto de la inflación importada sobre los hogares, el Presupuesto 2026 incorpora medidas fiscales de carácter social, entre las que destaca la reducción de los derechos aduaneros al 5 % y la exención del IVA a la importación para más de 30 productos de primera necesidad.
Entre los bienes beneficiados se incluyen alimentos básicos como arroz, pescado, carne, leche y aceite, así como harina, legumbres y cereales, además de detergentes, productos de higiene y artículos infantiles. Esta iniciativa constituye una respuesta directa del Estado para contener el coste de la vida y proteger el bienestar de las familias ecuatoguineanas.
No obstante, En cuanto a las reformas institucionales para una gobernanza fiscal mejorada, el Presupuesto 2026 introduce, asimismo, tres innovaciones institucionales de gran alcance, destinadas a incrementar la disciplina y la transparencia en la gestión de las finanzas públicas.
En primer lugar, se crea una Comisión de Supervisión Presupuestaria de Alto Nivel, órgano técnico encargado de vigilar la ejecución presupuestaria en tiempo real, activar mecanismos correctivos ante desviaciones significativas y presentar informes periódicos de seguimiento a la Presidencia del Gobierno.
En segundo término, se establece un Marco de Gasto Condicional de hasta 80.000 millones FCFA, reservado exclusivamente a inversiones productivas y activable únicamente si se cumplen criterios técnicos estrictos de ingresos y equilibrio fiscal, permitiendo así aprovechar oportunidades económicas sin comprometer la estabilidad presupuestaria.
Por último, se introducen reglas fiscales automáticas, vinculadas a la volatilidad de los precios del petróleo. Estas contemplan un umbral de alerta que activa medidas de contención del gasto si el precio del barril cae por debajo de 45 dólares, así como un límite máximo de déficit fiscal del 1 % del PIB, aplicable en cualquier escenario.
En este orden de ideas, y en cuanto a las perspectivas macroeconómicas, se ha determinado que para el ejercicio 2026, el Gobierno proyecta un crecimiento del PIB del 0,2 %, tras una contracción estimada del -1,6 % en 2025. Si bien estas previsiones reflejan la persistencia de desafíos estructurales, el presupuesto sienta las bases para una recuperación gradual, sustentada en reformas estructurales, la mejora del clima de negocios y el aumento del sector privado no petrolero.
Pues, matizar que en su conjunto, los Presupuestos Generales del Estado 2026 simbolizan un nuevo enfoque en la política fiscal de Guinea Ecuatorial, caracterizado por el equilibrio presupuestario, la protección del poder adquisitivo de la población y la implantación de un marco institucional de supervisión y reglas automáticas que incremente la credibilidad, previsibilidad y sostenibilidad de las finanzas públicas nacionales.
Fuente: AhoraEG.
