El Foro Económico Mundial destaca que la transformación tecnológica, la protección ambiental y la gestión centrada en las personas serán claves para garantizar la evolución del comercio marítimo mundial.
El futuro de los puertos ya no dependerá únicamente de su capacidad para movilizar mercancías o de su posición estratégica en las rutas comerciales. La adaptación al cambio climático, la incorporación de nuevas tecnologías y la apuesta por modelos sostenibles se han convertido en factores esenciales para mantener la competitividad del transporte marítimo internacional.
Así lo recoge un reciente informe del Foro Económico Mundial, que analiza cómo los ecosistemas portuarios pueden fortalecer su papel dentro de la economía global mediante la integración de soluciones ambientales, innovación tecnológica y estrategias orientadas al bienestar de las personas.
Actualmente, cerca del 80 % del comercio mundial pasa por los puertos, una actividad que representa aproximadamente el 2,6 % del Producto Interior Bruto (PIB) global. Sin embargo, estas infraestructuras afrontan nuevos desafíos derivados del cambio climático, el aumento de fenómenos meteorológicos extremos y la pérdida de biodiversidad.
Según el informe, las interrupciones provocadas por eventos climáticos severos ponen en riesgo cada año operaciones comerciales valoradas en unos 81.000 millones de dólares, además de afectar actividades económicas estimadas en al menos 122.000 millones de dólares.
Ante este escenario, los puertos están evolucionando hacia un modelo que combina eficiencia operativa, sostenibilidad ambiental y transformación digital. El Foro Económico Mundial señala que las infraestructuras portuarias deben dejar atrás un enfoque basado únicamente en capacidad y conectividad para incorporar criterios ambientales, sociales y tecnológicos.
Infraestructuras más sostenibles
Entre las principales recomendaciones figura el desarrollo de infraestructuras con bajas emisiones de carbono. Además de contribuir a la reducción de la huella ambiental del transporte marítimo, estas inversiones pueden facilitar el acceso a nuevas fuentes de financiación sostenible.
El organismo estima que estas actuaciones podrían generar un valor acumulado superior a los 54.000 millones de dólares para el sector antes de 2030.
Otro de los elementos destacados es la integración de soluciones basadas en la naturaleza. Ecosistemas costeros como manglares y bancos de arena pueden actuar como barreras naturales frente a inundaciones, reducir el impacto del oleaje, mejorar la calidad ambiental y disminuir los costes de mantenimiento de las instalaciones portuarias.
Como ejemplo, el informe cita al Puerto de Rotterdam, que ha incorporado objetivos de conservación ambiental compatibles con su actividad económica mediante acciones destinadas a mejorar la calidad del agua y del suelo, así como reducir la contaminación.
Tecnología y digitalización
La transformación tecnológica constituye otro de los pilares del nuevo modelo portuario. El Foro Económico Mundial destaca el caso del puerto de Tianjin, en China, donde la inversión en energías renovables, automatización, tecnología 5G, inteligencia artificial y sistemas inteligentes de posicionamiento ha permitido mejorar la eficiencia operativa alrededor de un 20 %.
Además, cerca del 70 % de la energía utilizada en sus operaciones procede actualmente de fuentes renovables.
El informe también resalta la importancia de las plataformas digitales para mejorar la coordinación entre empresas, autoridades y operadores logísticos. Sistemas como PORTBASE, utilizado en los Países Bajos, han permitido reducir costes logísticos empresariales en unos 245 millones de euros anuales, mientras que herramientas implantadas en el puerto de Jebel Ali, en Dubái, han contribuido a reducir desplazamientos, consumo de papel y emisiones de dióxido de carbono.
El papel de las personas
Más allá de la tecnología y las infraestructuras, el Foro Económico Mundial considera que las personas deben ocupar un lugar central en la transformación del sector.
La formación continua, la seguridad laboral y la participación de las comunidades locales serán determinantes en un contexto marcado por la automatización y la incorporación de nuevas herramientas digitales.
El organismo sostiene que la cooperación entre gobiernos, empresas y sociedad será clave para construir puertos más resilientes, eficientes y sostenibles.
La combinación de innovación tecnológica, protección ambiental y una gestión centrada en las personas se presenta como la vía para garantizar la continuidad del comercio marítimo y fortalecer el crecimiento de la economía oceánica en las próximas décadas.


