La aerolínea nacional de Ruanda, RwandAir, prevé ampliar su presencia internacional con la incorporación de cinco Airbus A330 y un plan para duplicar su flota durante los próximos cinco años, con Europa y Asia como mercados prioritarios.
RwandAir prepara una nueva etapa de expansión internacional con la incorporación progresiva de cinco aviones Airbus A330-200, que permitirán a la compañía aumentar su capacidad en rutas de larga distancia y reforzar sus conexiones entre África, Europa y Asia.
Reuben Mbonye, director comercial interino de RwandAir, señaló a Aviation Week que Europa y el Lejano Oriente son mercados clave dentro de los planes de crecimiento de la aerolínea, aunque la compañía todavía no ha anunciado oficialmente sus próximos destinos.
El primer Airbus A330-200 de los cinco previstos fue recibido en agosto y ya se encuentra en servicio comercial. El avión tiene capacidad para 226 pasajeros y está siendo utilizado principalmente para reforzar las operaciones europeas, incluidas las frecuencias hacia París y Bruselas.
Los cuatro aviones restantes se incorporarán progresivamente mediante contratos de arrendamiento. Dependiendo de su configuración, los A330 pueden transportar entre 220 y 270 pasajeros, lo que proporcionará a la aerolínea mayor capacidad y flexibilidad para ampliar sus operaciones internacionales.
Entre las posibilidades que estudia RwandAir figura la apertura de una ruta a Frankfurt, mientras que también analiza recuperar conexiones con Bombay, en India, y Guangzhou, en China, según The New Times.
Actualmente, la aerolínea opera vuelos de larga distancia hacia Londres, París, Bruselas, Dubái y Doha, además de mantener una red que cubre diferentes mercados de África Oriental, Central, Occidental y Meridional.
Más pasajeros y una flota más grande
La estrategia de expansión contempla también duplicar el tamaño de la flota de RwandAir durante los próximos cinco años, según Mbonye.
El objetivo está relacionado con un plan para aumentar de forma significativa el tráfico de pasajeros. La compañía busca pasar de poco más de un millón de pasajeros registrados en 2023/24 a más de 2,1 millones en 2028/29.
La ampliación de la flota coincide con el desarrollo del Aeropuerto Internacional de Bugesera, un proyecto estimado en 2.000 millones de dólares que pretende ampliar la capacidad aeroportuaria de Ruanda y consolidar Kigali como centro de conexión aérea regional.
El proyecto se desarrolla con la participación de Qatar Airways, que posee una participación del 60%. La primera fase del aeropuerto está prevista para 2028 y tendrá capacidad para gestionar unos siete millones de pasajeros al año.
Una segunda fase, prevista alrededor de 2032, elevaría la capacidad hasta los 14 millones de pasajeros anuales, proporcionando a RwandAir un mayor margen para ampliar sus operaciones internacionales.
Qatar Airways también ha mostrado interés en invertir directamente en RwandAir, además de la relación comercial existente entre ambas compañías. Las dos aerolíneas mantienen un acuerdo de código compartido que permite a sus pasajeros acceder a destinos situados más allá de sus respectivas redes.
RwandAir también ha reforzado sus alianzas con otras compañías africanas. En junio anunció un acuerdo de código compartido e interlínea con EgyptAir, que permitió añadir conexiones desde Kigali hacia El Cairo, Roma y Amán, con la posibilidad de incorporar nuevos destinos posteriormente.
Presión sobre los costes
Los planes de expansión se producen en un contexto de aumento de los costes operativos para las aerolíneas africanas, especialmente por el precio del combustible y las interrupciones asociadas al conflicto en Oriente Medio.
Mbonye explicó a Aviation Week que RwandAir tuvo que revisar sus tarifas después de que el incremento del precio del combustible elevara sus costes de operación.
La compañía también reclama una aplicación más rápida del Mercado Único Africano de Transporte Aéreo, iniciativa de la Unión Africana destinada a liberalizar el transporte aéreo en el continente.
Las aerolíneas africanas afrontan elevados impuestos, costes de combustible, tasas aeroportuarias y restricciones para acceder a determinados mercados, factores que contribuyen al elevado coste de los viajes aéreos dentro de África.
