Los líderes de África Occidental aprobaron el acuerdo intergubernamental que permitirá avanzar en uno de los mayores proyectos energéticos del continente, una infraestructura valorada en unos 23.000 millones de euros que conectará 13 países y fortalecerá el mercado regional del gas.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) aprobaron este domingo el acuerdo intergubernamental que permitirá avanzar en la construcción del Gasoducto Nigeria-Marruecos (NMGP), un proyecto estratégico llamado a reforzar la integración energética y el desarrollo económico de África Occidental.
La decisión fue adoptada durante la cumbre ordinaria de la organización celebrada en Freetown (Sierra Leona), donde los líderes regionales respaldaron el marco jurídico e institucional que permitirá iniciar la siguiente fase de desarrollo de la infraestructura.
Con una longitud aproximada de 6.000 kilómetros, el gasoducto recorrerá la costa atlántica africana y atravesará 13 países antes de llegar a Marruecos, desde donde se conectará con el Gasoducto Magreb-Europa (GME) para abastecer tanto a los mercados regionales como europeos.
Según la declaración conjunta de la Oficina Nacional de Hidrocarburos y Minas de Marruecos (ONHYM) y la Compañía Nacional de Petróleo de Nigeria (NNPC), el proyecto permitirá conectar los recursos gasísticos de África Occidental con los principales centros de consumo, fortalecer los mercados energéticos africanos y crear un corredor de desarrollo económico entre África Occidental, la región del Sahel, Marruecos y Europa.
En el plano institucional, el acuerdo contempla la creación de la empresa responsable del desarrollo y gestión del proyecto, cuya sede estará en Casablanca, mientras que la Autoridad Superior del Gasoducto tendrá su sede en Abuja. Ambas entidades coordinarán la captación de financiación internacional y los trabajos técnicos previos a la decisión final de inversión.
De acuerdo con las previsiones de la ONHYM, las obras podrían comenzar en 2028, con el inicio del suministro de gas previsto para 2031.
Con una inversión estimada en 23.000 millones de euros, el gasoducto representa una de las mayores iniciativas de infraestructura energética del continente y se perfila como un proyecto clave para diversificar las rutas de suministro de gas, ampliar el acceso a la energía, impulsar la industrialización y consolidar la integración económica en África Occidental.
Para Ecofin, la aprobación de este acuerdo supone un paso decisivo hacia la creación de un mercado energético regional más integrado, con capacidad para atraer inversión, mejorar la seguridad energética y fortalecer la competitividad económica de los países participantes.

