El Ministerio de Hacienda ha incluido entre sus prioridades para el segundo semestre de 2026 el estudio de viabilidad de una nueva entidad financiera pública destinada a apoyar el desarrollo económico, junto a otras reformas como el Presupuesto General del Estado 2027 y el fortalecimiento de los ingresos no petroleros.
Guinea Ecuatorial avanza en el análisis de una nueva herramienta financiera para impulsar el crecimiento económico. El Ministerio de Hacienda, Presupuestos y Planificación Nacional ha situado el estudio para la creación del Banco Nacional de Fomento y Desarrollo entre las principales acciones de su hoja de ruta para el segundo semestre de 2026.
La iniciativa forma parte del Plan de Acción Semestral aprobado durante el séptimo Consejo Directivo Ordinario del Ministerio, un documento que reúne 36 acciones estratégicas distribuidas en siete bloques y que define las prioridades económicas y fiscales del Departamento para los próximos meses.
El futuro Banco Nacional de Fomento y Desarrollo será objeto de un estudio de viabilidad con el objetivo de determinar su estructura, funciones y capacidad para convertirse en un instrumento de apoyo a la financiación de proyectos productivos, empresas y sectores considerados estratégicos para la diversificación económica del país.
Además de esta iniciativa, el plan contempla la elaboración del Proyecto de Presupuesto General del Estado 2027, acompañado de un marco fiscal de mediano plazo y un plan integral de financiación que permita reforzar la sostenibilidad de las cuentas públicas.
El Ministerio también prevé aumentar la movilización de ingresos no petroleros, mejorar la gestión del gasto público y avanzar en la reforma del sistema de compensaciones fiscales, con el propósito de fortalecer la transparencia y la disciplina financiera.
Otro de los ejes será la reestructuración de empresas públicas y organismos autónomos, mediante una revisión orientada a mejorar su eficiencia, fortalecer su gobernanza y valorar la posible privatización de activos no estratégicos.
Con la posible creación del Banco Nacional de Fomento y Desarrollo, el Gobierno busca dotarse de un mecanismo financiero propio que contribuya a dinamizar la economía nacional y facilitar el acceso a recursos para iniciativas vinculadas al desarrollo económico y productivo.


