La retirada de firmas españolas, principales inversores europeos en el sector hotelero cubano, representa un golpe para una industria que antes de la crisis representaba cerca del 10% del PIB de la isla.

Varias cadenas hoteleras y aerolíneas españolas han empezado a reducir o cesar sus operaciones en Cuba tras la entrada en vigor este viernes de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo. La norma permite sancionar y congelar activos a empresas extranjeras que mantengan vínculos con el conglomerado estatal-militar Gaesa o con sectores estratégicos del Gobierno cubano, incluido el turismo.

Hoteleras suspenden gestión y comercialización

Meliá Hotels International
anunció la suspensión inmediata de los servicios de gestión, comercialización y uso de marca en 15 hoteles de la isla. La compañía justificó la medida por el «deterioro de las condiciones económicas y turísticas» en Cuba y la necesidad de una salida ordenada.

Iberostar Hotels & Resorts dejará de operar y comercializar 12 establecimientos. Minor se retirará de dos hoteles que gestionaba bajo la marca NH. A ellas se suman Valentín Hotels, Blau y Roc Hotels, que ya han eliminado la oferta de alojamientos cubanos de sus plataformas de venta.

Aerolíneas cortan conexiones

El impacto alcanza también al transporte aéreo. Iberia suspendió sus vuelos a Cuba y World2Fly interrumpió su ruta a La Habana el 20 de mayo. La menor conectividad agrava la crisis del turismo, uno de los principales ingresos en divisas del país.

Cifras en caída libre

Según datos oficiales, Cuba recibió solo 328.608 turistas internacionales entre enero y abril, un 55,8% menos que en el mismo periodo del año anterior. El sector cerró 2025 con sus peores resultados desde 2002, sin contar los años de pandemia.

Alcance de la Orden Ejecutiva 14404

La orden contempla sanciones contra personas o entidades extranjeras que operen en turismo, energía, finanzas, minería y seguridad en Cuba. El objetivo declarado es presionar al Gobierno cubano cortando fuentes de financiación ligadas al aparato estatal-militar.

Reacción del Gobierno español

El Ejecutivo español expresó su preocupación por el impacto sobre los intereses de empresas nacionales y por las consecuencias sociales en Cuba. Fuentes diplomáticas confirmaron que mantienen contacto con las compañías afectadas y hacen seguimiento permanente de la situación.

La retirada de las firmas españolas, principales inversores europeos en el sector hotelero cubano, supone un nuevo golpe para una industria que representaba cerca del 10% del PIB de la isla antes de la crisis.

.

Share.
Leave A Reply

Elige tu idioma »
Exit mobile version