La evaluación preliminar concluye que una reconstrucción rápida será determinante para la recuperación económica y social del país, mientras casi la mitad de los daños se concentran en viviendas.
El Grupo del Banco Mundial estimó en 19.600 millones de dólares los daños materiales directos ocasionados por los terremotos registrados en Venezuela el pasado 24 de junio, según una Evaluación Rápida Global de Daños (GRADE) publicada este 23 de julio. El informe servirá de base para orientar las prioridades de recuperación y reconstrucción del país.
De acuerdo con la evaluación, el 47 % de los daños corresponde a edificios residenciales, seguido por la infraestructura (27 %) y los edificios no residenciales (26 %). Las zonas más afectadas fueron el estado de La Guaira y el Distrito Capital, que concentraron aproximadamente la mitad de las pérdidas materiales.
El Banco Mundial señala que el ritmo de la reconstrucción será un factor decisivo para la recuperación económica y el bienestar social. Según el análisis, si la reconstrucción depende únicamente de los actuales niveles de inversión pública y privada, será necesario desviar recursos de otros proyectos, lo que impediría completar las obras en un plazo de diez años y prolongaría los efectos negativos sobre la economía.
En cambio, una mayor movilización de inversiones públicas y privadas permitiría acelerar la reconstrucción, reducir el impacto económico del desastre y favorecer una recuperación más sólida.
«Los terremotos han trastocado la vida de las personas, dañado infraestructuras críticas y creado nuevos desafíos para la recuperación de Venezuela. Una recuperación eficaz comienza con información fiable», afirmó la vicepresidenta del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, Susana Cordeiro Guerra, al presentar los resultados del informe.
El Grupo del Banco Mundial trabaja junto al Gobierno de Venezuela y organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) para definir el apoyo técnico y financiero necesario que permita profundizar la evaluación de daños y avanzar en las labores de recuperación y reconstrucción.
La metodología GRADE utiliza imágenes satelitales, datos de teledetección, información sobre la exposición de infraestructuras y modelos de ingeniería para realizar una estimación rápida e independiente de los daños físicos ocasionados por grandes desastres. Según el Banco Mundial, estos resultados constituyen una base inicial que podrá complementarse con evaluaciones sectoriales más detalladas en las próximas etapas del proceso de reconstrucción.
