Vietnam, Filipinas, Sri Lanka, Jordania, Micronesia y Togo mejoran su posición tras la revisión anual basada en el ingreso nacional bruto per cápita correspondiente a 2025.

La nueva clasificación de ingresos publicada por el Grupo Banco Mundial refleja una evolución positiva para seis economías que, desde este 1 de julio, pasan a integrar categorías superiores dentro del sistema utilizado por el organismo para medir el nivel de desarrollo económico de los países. La actualización, que tendrá vigencia hasta junio de 2027, toma como referencia las estimaciones del ingreso nacional bruto (INB) per cápita correspondientes a 2025.

El informe recuerda que, desde 1987, la proporción de economías consideradas de bajos ingresos ha descendido del 30 % al 11 %. No obstante, el organismo precisa que esta evolución no ha seguido el mismo ritmo en todos los países, ya que cada uno ha recorrido un camino distinto para alcanzar una mejor clasificación.

Como resultado de la revisión de este año, Vietnam, Filipinas, Sri Lanka, Jordania y Micronesia pasan de la categoría de ingresos medios-bajos a ingresos medios-altos, mientras que Togo deja de formar parte del grupo de países de bajos ingresos para incorporarse al de ingresos medios-bajos.

En el caso de Vietnam, el ascenso se atribuye al sólido comportamiento de su economía, respaldado por el crecimiento de las exportaciones y del producto interior bruto entre 2024 y 2025. Filipinas, por su parte, alcanzó esta nueva categoría gracias a un crecimiento sostenido de su economía en distintos sectores productivos durante los últimos cinco años.

Sri Lanka figura entre los países que mejoran su posición tras recuperarse de la crisis económica sufrida en 2022. El crecimiento registrado en 2025, junto con la recuperación de varios sectores y la evolución favorable de los servicios financieros y turísticos, permitieron al país superar el umbral exigido.

En cuanto a Micronesia, el Banco Mundial destaca una recuperación gradual tras la pandemia de la COVID-19, sustentada principalmente en la construcción y la agricultura, aunque matiza que la disminución de los ingresos primarios netos limitó parte de ese crecimiento.

La reclasificación de Jordania responde, en cambio, a una revisión completa de sus cuentas nacionales. La actualización de la base estadística reveló que el tamaño real de su economía era casi un diez por ciento superior al estimado anteriormente, gracias a la incorporación de nuevas fuentes de información, encuestas actualizadas y mejoras metodológicas.

El caso de Togo presenta una particularidad distinta. Además del crecimiento económico registrado en 2025, el cambio de categoría estuvo condicionado por la revisión de los datos demográficos obtenidos en el censo de 2022. La reducción de la población estimada elevó automáticamente el ingreso nacional bruto por habitante, situando al país por encima del umbral establecido para abandonar el grupo de economías de bajos ingresos.

El Banco Mundial explica que estas clasificaciones se elaboran cada año utilizando la metodología Atlas, que calcula el ingreso nacional bruto per cápita en dólares estadounidenses y ajusta las variaciones del tipo de cambio y de la inflación. Asimismo, señala que el crecimiento económico, la evolución demográfica, las revisiones de las cuentas nacionales y la actualización de los datos estadísticos pueden modificar la posición de un país.

Aunque reconoce que ningún indicador puede reflejar por sí solo la complejidad del desarrollo económico, el organismo considera que esta clasificación continúa siendo una referencia internacional para analizar la evolución de las economías, orientar el acceso a determinadas modalidades de financiación y facilitar el seguimiento del progreso de los países en el contexto mundial.

Fuente: blogs.worldbank.org

Share.
Leave A Reply

Elige tu idioma »
Exit mobile version