Canadá y Suiza concentran 95% del PIB del grupo; Qatar aporta el PIB per cápita más alto pero la plantilla más barata.
El Grupo B del Mundial 2026 expone la desigualdad económica detrás del balón. Las cuatro selecciones presentan una diferencia de más de 2.2 billones de dólares entre la mayor y la menor economía, según datos del Banco Mundial, FIFA y Transfermarkt.
Canadá, uno de los tres países anfitriones, es la novena economía del mundo con un PIB de 2.24 billones de dólares. Su selección ocupa el puesto 30 del ranking FIFA y tiene un valor de mercado de 217.65 millones de euros. Alphonso Davies, tasado en 40 millones de euros, es su figura. Para Canadá será su cuarto Mundial, tras debutar en México 1986.
Suiza aporta la segunda economía del grupo con 884,000 millones de dólares de PIB, lugar 20 global, y el PIB per cápita más alto: 103,998 dólares. En la cancha también lidera: es 19ª en el ranking FIFA y su plantilla es la más cara del grupo con 338.60 millones de euros. Johan Manzambi, valorado en 50 millones, es su jugador más costoso. Con 2026, sumará 13 Copas del Mundo desde Italia 1934.
Qatar representa la economía 56 del mundo con 235,000 millones de dólares de PIB y un PIB per cápita de 76,689 dólares, el segundo del grupo. Sin embargo, su plantilla está valorada en solo 20.48 millones de euros, la más baja. Akram Afif, con 8 millones, es su futbolista más valioso. El Mundial 2026 será su segunda participación tras debutar como anfitrión en 2022.
Bosnia y Herzegovina cierra la tabla económica con 27,000 millones de dólares de PIB, puesto 112 a nivel global, y una población de 3.16 millones. Su selección es 65ª en el ranking FIFA y su plantilla alcanza 144.70 millones de euros, con Ermedin Demirovic como jugador más cotizado en 22 millones. Solo ha disputado un Mundial, Brasil 2014.
En conjunto, Canadá y Suiza suman 3.124 billones de dólares de PIB frente a los 262,000 millones de Qatar y Bosnia. La diferencia de valor de mercado también es marcada: 338.60 millones de Suiza contra 20.48 millones de Qatar. El Grupo B enfrenta así modelos opuestos: economías desarrolladas con tradición mundialista contra proyectos con menor peso económico y futbolístico.


