El gigante asiático registró el mayor superávit comercial de su historia, cercano a los 1,2 billones de dólares, impulsado por el fuerte crecimiento de sus exportaciones hacia mercados distintos de Estados Unidos, lo que permitió amortiguar el impacto de los aranceles impuestos por la Administración de Donald Trump.
La segunda economía mundial cerró 2025 con un superávit comercial de 1,189 billones de dólares, una cifra equivalente al producto interior bruto de una gran economía emergente como Arabia Saudí, según datos de Aduanas publicados este miércoles.
El resultado estuvo respaldado por el dinamismo de las exportaciones, que se aceleraron a lo largo del año gracias a la expansión hacia mercados como el sudeste asiático, África y América Latina. En diciembre, los envíos al exterior crecieron un 6,6% interanual, superando ampliamente las previsiones de los analistas, que apuntaban a un incremento del 3%.
Las importaciones también mostraron fortaleza, con un aumento del 5,7% en diciembre, muy por encima del 0,9% esperado, lo que refleja una cierta estabilización de la actividad comercial, pese a la debilidad de la demanda interna.
Según Fred Neumann, economista jefe para Asia de HSBC, el sólido desempeño exportador confirma que “la economía de China sigue siendo extraordinariamente competitiva”, apoyada tanto en las ganancias de productividad y la sofisticación tecnológica de sus fabricantes como en el exceso de capacidad derivado de una demanda interna débil.
Diversificación geográfica
El Gobierno chino ha promovido activamente la diversificación de sus socios comerciales para reducir su dependencia del mercado estadounidense. Esa estrategia permitió mitigar el impacto de los aranceles y de las crecientes fricciones comerciales, tecnológicas y geopolíticas con Washington desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
Como resultado, mientras que las exportaciones a Estados Unidos cayeron un 20% en 2025 y las importaciones desde ese país retrocedieron un 14,6%, los envíos chinos a otros mercados crecieron con fuerza. Las exportaciones a África aumentaron un 25,8%, al bloque ASEAN un 13,4% y a la Unión Europea un 8,4%.
Wang Jun, viceministro de Aduanas, afirmó que “con unos socios comerciales más diversificados, la capacidad de China para hacer frente a los riesgos ha aumentado considerablemente”.
Exportaciones estratégicas y materias primas
China también alcanzó en 2025 el nivel más alto de exportaciones de tierras raras desde al menos 2014, pese a haber comenzado a restringir desde abril los envíos de varios elementos estratégicos, una medida interpretada como parte de su pulso comercial con Estados Unidos.
Al mismo tiempo, el país, principal importador agrícola del mundo, compró un volumen récord de soja, impulsado por un fuerte incremento de los envíos desde Sudamérica, ya que los compradores chinos redujeron su exposición a los productos estadounidenses en medio de las tensiones bilaterales.
Perspectivas
Los analistas advierten, sin embargo, de que el crecimiento sostenido de los superávits comerciales podría intensificar las tensiones con los socios comerciales, especialmente con aquellos que dependen de las exportaciones manufactureras.
A corto plazo, el sólido comportamiento del comercio exterior, junto con el repunte de los mercados bursátiles y la estabilidad en las relaciones entre Washington y Pekín, podría llevar al Gobierno chino a mantener sin cambios su orientación de política macroeconómica durante el primer trimestre de 2026.

