El banco central señala que las finanzas públicas de la subregión ya no disponen de la capacidad necesaria para absorber una nueva crisis petrolera mediante subsidios masivos, como ocurrió durante la guerra en Ucrania en 2022.
Los países de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC) podrían verse obligados a aumentar los precios de los combustibles si el conflicto en Oriente Medio se prolonga, debido al reducido margen fiscal de los Estados para seguir financiando los subsidios, según advirtió el Banco de los Estados de África Central (BEAC).
En un informe sobre las perspectivas de inflación, el banco central señala que las finanzas públicas de la subregión ya no disponen de la capacidad necesaria para absorber una nueva crisis petrolera mediante subsidios masivos, como ocurrió durante la guerra en Ucrania en 2022.
Aunque varios países de la CEMAC son exportadores de petróleo crudo, continúan importando una parte importante de los combustibles refinados que consumen. En este contexto, un incremento de los precios internacionales del petróleo, de los costos de refinación y del transporte marítimo elevaría considerablemente el costo de mantener los precios regulados en las gasolineras.
En 2022, los seis países de la CEMAC destinaron conjuntamente 2,7 billones de francos CFA (unos 4.500 millones de dólares) para mantener estables los precios de los combustibles y amortiguar el impacto de la crisis energética sobre los hogares y las empresas. Sin embargo, el BEAC considera que ese esfuerzo financiero ya no es sostenible.
El organismo recuerda que el déficit presupuestario de la subregión aumentó del 1,7% del PIB en 2022 al 4,8% en 2025, mientras que los ingresos petroleros adicionales serán inferiores a los obtenidos durante la crisis de Ucrania debido a la reducción de la producción regional y a unos precios del crudo por debajo de los máximos alcanzados en 2022.
«Es probable que los Estados vean debilitada su capacidad para afrontar esta crisis y se vean obligados a suspender los subsidios a los precios de los combustibles», concluye el BEAC.
La advertencia se produce en un contexto en el que varios países de la CEMAC ya han incrementado los precios de los carburantes en los últimos años para reducir el peso de los subsidios y cumplir con los programas de ajuste acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En 2023, la República del Congo elevó el precio de la gasolina un 30,3%, mientras que Chad aplicó nuevos aumentos en 2024 que desencadenaron protestas sindicales. Guinea Ecuatorial también ajustó los precios en 2025, elevando la gasolina de 495 a 645 francos CFA por litro y el diésel de 470 a 520 francos CFA. Camerún y Gabón, por su parte, han aplicado incrementos graduales desde 2023.
El banco central advierte de que una nueva subida de los combustibles en la subregión tendría un impacto directo sobre la inflación, al incrementar los costos del transporte, la producción y los alimentos, con el consiguiente deterioro del poder adquisitivo de los hogares.
Fuente: Ecomatin
