Las actualizaciones económicas regionales destacan tendencias macroeconómicas en varias regiones, publicadas antes de las reuniones del Banco Mundial y el FMI.
Las últimas actualizaciones económicas regionales semestrales destacan las principales tendencias y novedades macroeconómicas en África; Asia Oriental y el Pacífico; Europa y Asia Central; América Latina y el Caribe; Oriente Medio, África del Norte, Afganistán y Pakistán; y Asia Meridional.
Estos informes, publicados dos veces al año antes de las Reuniones de Primavera y Anuales del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, ofrecen un análisis oportuno de los retos y oportunidades emergentes que configuran cada región.
Perspectivas económicas regionales de África
África
La recuperación económica del África subsahariana tras las sucesivas crisis mundiales está perdiendo impulso, y las proyecciones de crecimiento para 2026 se han revisado a la baja respecto a las publicadas en octubre de 2025. Las repercusiones geopolíticas del conflicto en Oriente Medio, la elevada carga del servicio de la deuda y las debilidades estructurales limitan las perspectivas de crecimiento y la creación de empleo. En este contexto, el informe sostiene que el desafío del crecimiento en África es estructural, reflejado en la baja inversión, la escasa productividad y la limitada creación de empleo. Ante el creciente interés por la política industrial, el informe propone un enfoque pragmático, basado en el ecosistema, que alinee los instrumentos de política con las capacidades de cada país para lograr aumentos de productividad y una transformación estructural duradera.
Perspectivas económicas regionales de Asia Oriental y el Pacífico
Asia Oriental y Pacífico
La región de Asia Oriental y el Pacífico continúa creciendo más rápido que gran parte del resto del mundo, a pesar de las perturbaciones externas y la incertidumbre global, pero el crecimiento se desacelerará en 2026. El crecimiento a largo plazo requiere revertir la desaceleración de la productividad. Las reformas estructurales han perdido impulso, los nuevos empleos se concentran en servicios de baja productividad y las empresas líderes se están quedando atrás en la frontera digital global. El auge de la IA está impulsando el comercio y la inversión, pero la capacidad de la región para aprovechar sus beneficios se ve limitada por las brechas en conectividad y habilidades. ¿Será útil el creciente recurso a la política industrial? Descargue «Política Industrial en la Era Digital» para obtener más información.
Perspectivas económicas regionales de Europa y Asia Central
Europa y Asia Central
La resiliencia de las economías en desarrollo de Europa y Asia Central se pone a prueba una vez más, esta vez por el conflicto en Oriente Medio, las tensiones geopolíticas y la fragmentación del comercio. Es probable que la actividad económica de la región se debilite hasta el 2,1 % en 2026, frente al 2,6 % de 2025. La desaceleración del crecimiento de la productividad en muchos países durante la última década ha llevado a algunos responsables políticos a complementar las amplias reformas estructurales con políticas industriales. Si bien ciertas intervenciones específicas, como las inversiones públicas dirigidas a zonas económicas especiales o programas de desarrollo de competencias, pueden ayudar a abordar fallos de mercado bien identificados en Europa y Asia Central, las políticas industriales deben utilizarse con moderación y de forma temporal, como complemento de las reformas institucionales necesarias para impulsar la productividad, crear empleo y fomentar el dinamismo empresarial.
Perspectivas económicas regionales de América Latina y el Caribe
América Latina y el Caribe
La región de América Latina y el Caribe inicia 2026 con un crecimiento aún limitado por desafíos estructurales de larga data. Se proyecta que el crecimiento del PIB regional alcance el 2,1 % en 2026, con un crecimiento mínimo del PIB per cápita. A pesar de estos obstáculos, la región se encuentra en una posición privilegiada para beneficiarse del cambiante panorama global. Reformas específicas y políticas industriales modernas pueden contribuir a transformar los activos estratégicos en empleos de calidad y un crecimiento más productivo e inclusivo.
Perspectivas económicas regionales de la región MENA
Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán
La región de Oriente Medio, Norte de África, Afganistán y Pakistán se enfrenta a un conflicto que está causando graves pérdidas humanas y económicas, además de aumentar la incertidumbre geopolítica. Las interrupciones en las principales rutas de suministro energético y la infraestructura han afectado a los mercados, impulsado la volatilidad financiera y debilitado las perspectivas de crecimiento para 2026. Excluyendo a Irán, se prevé que el crecimiento general en la región se desacelere del 4,0 % en 2025 al 1,8 % en 2026. Este pronóstico se sitúa 2,4 puntos porcentuales por debajo de las proyecciones del Grupo del Banco Mundial de enero. El aumento sostenido de los precios de la energía está generando presiones inflacionarias a través del incremento de los costes de producción y el alza de los precios de los alimentos, con efectos que se extienden mucho más allá de la zona de conflicto directo. La edición de abril de 2026 del Informe Económico semestral, titulado «Retos del conflicto y la política industrial para el desarrollo», examina cómo el conflicto está afectando a las economías de la región, los canales a través de los cuales se transmiten estos impactos y el potencial de las políticas industriales para impulsar el crecimiento y la creación de empleo.
Perspectivas económicas regionales del sur de Asia
Asia Meridional
Se prevé que el crecimiento en el sur de Asia se desacelere en 2026 debido a las perturbaciones en los mercados energéticos mundiales. Dada la dependencia de la región de la energía importada, sus perspectivas son vulnerables a las repercusiones del conflicto actual en Oriente Medio. A pesar de la desaceleración a corto plazo, el sur de Asia sigue siendo la región de mayor crecimiento del mundo, impulsada por la sólida demanda interna en India y las recientes reformas comerciales. El informe incluye un análisis exhaustivo de la política industrial en la región y recomienda la implementación de medidas de política industrial cuidadosamente diseñadas para abordar fallas específicas del mercado, junto con mejoras generales para optimizar la infraestructura, capacitar a los trabajadores, fomentar entornos favorables para los negocios y movilizar capital privado; todos estos elementos son fundamentales para el crecimiento sostenido y la creación de empleo.


