Encontrar un alquiler en Malabo se ha convertido en algo más que un quebradero de cabeza, por las «comisiones abusivas» que muchas Agencias Inmobiliarias exigen a los interesados; considerando que solo con visitar una propiedad, piden un primer pago que varía entre 5,000 y 10,000 XAF, y si uno decide entrar o alquilarla, tiene que volver a pagar un monto igual o superior a los 20,000 XAF.
Si bien la población reconoce la labor de estas Agencias Inmobiliarias; sin embargo, también existe un consenso sobre el hecho de que algunas de las comisiones que piden son innecesarias y excesivas. Los ciudadanos que han solicitado este servicio cuestionan la estructura de gestión de estas agencias y aseguran que «no entienden cómo se puede pagar tanto, solo por decidir quedarse con una casa, habiendo pagado ya por ver la propiedad».
Una vecina de Malabo, quien ha pasado parte de su vida en China alquilando viviendas, asegura que entender el modelo de pago establecido por las inmobiliarias de Guinea Ecuatorial resulta muy complejo, y no coincide con el esquema de gestión que se aplica en el país asiático. «Cuando buscas casa y te lleva la empresa a visitar alguna, solo pagas la comisión si decides quedarte la casa. La agencia no te cobra por visitar la propiedad. Si ves la casa y no te gusta, los gestores no te cobran nada. En cambio, pueden sugerirte otras y así puedes visitar más de 10 sin pagar nada», asegura.
Además del abuso de las comisiones, las quejas presentadas también giran en torno a las condiciones de las viviendas que aparecen en los anuncios, que muchas veces no coinciden con la realidad.
«Primero pagas el taxi para ir a visitar la casa, y si no te gusta, te obligan a pagar una comisión. O sea, pagas tanto si coges la casa como si no”, dice un señor que estuvo buscando una casa durante casi una semana, y cuando se cansó, solicitó los servicios de una agencia. Aunque reconoce que le ayudaron a encontrar la vivienda fácilmente, pero también señala que las comisiones por la gestión que le pidieron le parecieron desacertadas e injustas. “El servicio casi me costó lo mismo que pagué por el alquiler de la casa”, afirma.
Para aquellas personas con recursos limitados, estos honorarios representan una barrera significativa que les impide el acceso a una vivienda. Por otra parte, los propietarios de los inmuebles suelen exigir que se les adelante el pago de al menos dos o más meses del coste del alquiler, además de otro monto en concepto de garantía lo que agrava todavía más la preocupación.
El descontento en la población por las comisiones abusivas de estas agencias inmobiliarias sugiere una revisión por parte de las instituciones competentes sobre las prácticas en el sector, y subraya la necesidad de una regulación que proteja a los ciudadanos ante lo que podría parecer una lesión a un derecho constitucional, como es el caso del acceso a una vivienda digna.
