De acuerdo con el Tesoro, los municipios afectados registraron gastos irregulares por 40.140 millones de rands (aproximadamente 2.250 millones de dólares) en el último ejercicio fiscal.
El Tesoro Nacional de Sudáfrica anunció la suspensión de las transferencias de participación equitativa a 69 municipios de las nueve provincias del país durante el mes de julio, tras detectar reiteradas infracciones de la legislación financiera municipal, elevados niveles de gasto irregular y años de incumplimiento de las medidas correctivas exigidas por el Gobierno.
Según datos del Tesoro, los municipios afectados acumularon gastos irregulares por valor de 40.140 millones de rands (unos 2.250 millones de dólares) durante el último ejercicio fiscal. Ante esta situación, el Ejecutivo decidió recurrir a sus facultades constitucionales para retener los fondos, después de que múltiples advertencias y procesos de supervisión no lograran mejorar la disciplina financiera.
Entre los municipios afectados figura Johannesburgo, principal centro económico del país y responsable de cerca del 15 % del producto interno bruto sudafricano. La ciudad atraviesa desde hace años un deterioro de sus finanzas, marcado por el aumento de la deuda con empresas públicas de servicios, la caída de la recaudación y problemas de gobernanza.
Las dificultades financieras de Johannesburgo se agravaron durante la crisis energética y la pandemia de COVID-19, cuando la reducción de la actividad económica disminuyó los ingresos procedentes del suministro de agua y electricidad, mientras crecían las facturas impagadas. Al mismo tiempo, aumentó el coste de compra de estos servicios a proveedores mayoristas.
Aunque el presupuesto anual de la ciudad pasó de unos 45.000 millones a 80.000 millones de rands en la última década, la recaudación de ingresos ha quedado sistemáticamente por debajo de las previsiones, limitando la inversión en infraestructuras y servicios públicos.
La presión sobre las finanzas municipales también se refleja en las deudas acumuladas con Eskom, que superan los 5.000 millones de rands, y con Rand Water, por más de 3.100 millones de rands. Además, la semana pasada se suspendieron temporalmente los trabajos de mantenimiento de carreteras por falta de combustible para los vehículos de reparación.
La decisión del Tesoro llega en un momento políticamente sensible, a pocos meses de las elecciones locales previstas para noviembre. El gobernante Congreso Nacional Africano afronta crecientes críticas por el deterioro de los servicios públicos, las denuncias de corrupción y la deficiente gestión de numerosos municipios. Diversas encuestas apuntan a que el partido podría perder el control de Johannesburgo frente a la oposición encabezada por la Alianza Democrática.
El Tesoro precisó que la suspensión de las transferencias tiene un carácter correctivo y no punitivo. Los municipios deberán reducir en al menos un 25 % los gastos no autorizados, irregulares e improductivos antes de finales de septiembre, alcanzar acuerdos de pago con sus acreedores y demostrar un uso adecuado de los recursos públicos para recuperar el acceso a la financiación estatal.
Entre los municipios afectados también figuran Mangaung, Nelson Mandela Bay, Buffalo City y Mopani.
La medida se produce pocos días después de que Moody’s Ratings mejorara la perspectiva crediticia de Johannesburgo a positiva, reconociendo avances en sus finanzas operativas. No obstante, la agencia advirtió que persisten importantes riesgos de gobernanza, especialmente por los retrasos en la presentación de estados financieros auditados, lo que podría afectar la confianza de los inversores y comprometer la estabilidad financiera de la principal potencia económica de África.


