La nueva plataforma buscará conectar el capital privado internacional con proyectos de desarrollo y generación de empleo en países de ingresos bajos y medios.
Londres vuelve a colocarse en el centro de las grandes decisiones financieras internacionales. Esta vez, como sede del nuevo Centro de Soluciones Financieras del Grupo Banco Mundial, una iniciativa con la que la institución busca ampliar la participación del capital privado en proyectos destinados a economías emergentes y en desarrollo.
El lanzamiento oficial tuvo lugar este 20 de mayo en la Bolsa de Valores de Londres, donde representantes del Banco Mundial y autoridades británicas coincidieron en la necesidad de atraer mayores inversiones privadas para responder a los desafíos económicos y sociales que enfrentan numerosos países.
Con esta apertura, el Grupo Banco Mundial ampliará su presencia en la capital británica mediante el aumento de personal de la Corporación Financiera Internacional (IFC), de la Agencia Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA) y de los equipos vinculados al Banco de Conocimiento de la institución.
La finalidad del nuevo centro será conectar los recursos financieros de fondos de pensiones, aseguradoras y gestores de activos con proyectos orientados al crecimiento económico, la creación de empleo y el desarrollo de mercados de capitales locales en países emergentes.
Paschal Donohue, director gerente y responsable de gestión del conocimiento del Grupo Banco Mundial, señaló que el volumen de inversión que necesitan actualmente las economías emergentes supera la capacidad de financiación pública. Según explicó, la participación del sector privado resulta indispensable para reducir la brecha financiera existente y facilitar nuevas oportunidades económicas.
Asimismo, destacó que numerosos inversionistas británicos ya trabajan junto al Banco Mundial mediante garantías financieras y operaciones compartidas en distintos mercados de ingresos bajos y medios. A su juicio, la apertura del centro en Londres responde también al peso internacional de la City y a la credibilidad de su sistema jurídico y regulatorio.
Por su parte, la ministra británica para el Desarrollo Internacional y África, la baronesa Chapman, consideró que esta colaboración representa una nueva etapa en la relación entre el Reino Unido y el Banco Mundial. En sus declaraciones, defendió la necesidad de pasar de un modelo basado únicamente en ayuda pública hacia otro donde la inversión privada tenga una participación mucho mayor.
La representante británica también recordó que los desafíos globales actuales, entre ellos el cambio climático y los conflictos internacionales, requieren recursos financieros muy superiores a los que pueden aportar los gobiernos por sí solos.
El Grupo Banco Mundial informó además que, en su último ejercicio financiero, logró movilizar 69 mil millones de dólares procedentes de inversionistas privados para distintos proyectos internacionales. Según los datos presentados, tanto la IFC como MIGA consiguen atraer más de un dólar privado por cada dólar invertido directamente por ambas entidades.
Esta cooperación cuenta igualmente con el respaldo del Gobierno británico, que ya participó en operaciones anteriores vinculadas al Banco Mundial. Entre ellas figura la primera titulización realizada por el organismo en 2025, basada en préstamos de la IFC dirigidos a empresas de mercados emergentes y cotizada en la Bolsa de Valores de Londres con apoyo del programa MOBILIST.
Al acto de apertura asistieron, entre otras personalidades, Paschal Donohue, John Gandolfo, vicepresidente y director financiero de Movilización de Capital de la IFC, Ed Mountfield, vicepresidente y director financiero de MIGA, además de representantes del Gobierno británico y miembros de la Red Parlamentaria sobre el Banco Mundial y el FMI.
Fuente: blogs.Worldbank.org


