El estudio destaca que sectores como la agricultura de precisión, el reciclaje de baterías y los materiales biológicos están generando beneficios económicos y podrían impulsar una transición hacia un modelo productivo más sostenible.
Un informe reciente sobre la economía basada en la naturaleza ha identificado más de 50 oportunidades de inversión que ya están generando ingresos o reducciones de costes para empresas en distintos sectores productivos. Estas oportunidades abarcan áreas como la agricultura de precisión, el reciclaje de baterías y el desarrollo de materiales de origen biológico.
El estudio señala que, aunque muchas empresas ya están sufriendo las consecuencias económicas de la pérdida de la naturaleza, también comienzan a reconocer el potencial de negocio que ofrece una economía orientada a la sostenibilidad. Según el documento, nuevas formas de producción y gestión empresarial están permitiendo obtener beneficios a corto plazo y, al mismo tiempo, fortalecer la resiliencia económica a largo plazo.
De acuerdo con el análisis, en 2024 la economía verde alcanzó un valor aproximado de 8 billones de dólares en los mercados bursátiles y ha superado en cerca de un 59 % el rendimiento de las acciones globales desde 2008. Estos datos han llevado a instituciones financieras y grandes corporaciones a considerar la transición ecológica como una oportunidad de inversión competitiva.
No obstante, el informe advierte que el sector privado continúa destinando alrededor de 5 billones de dólares al año a actividades que afectan negativamente a la naturaleza, a pesar de que más de la mitad del producto interno bruto mundial depende de los servicios que esta proporciona.
Las oportunidades identificadas en el estudio abarcan 13 sectores considerados estratégicos por su dependencia de los recursos naturales. Además de generar rentabilidad económica, estas iniciativas contribuyen a la mitigación del cambio climático, la creación de empleo y el fortalecimiento de la resiliencia de las economías.
El informe forma parte de un análisis desarrollado en colaboración entre el Foro Económico Mundial y la consultora Oliver Wyman, dentro de la iniciativa “Nature Positive Transitions”, que busca impulsar modelos de negocio capaces de combinar crecimiento económico y protección del medio ambiente.


