La inflación del último mes fue 2,3%, lo que viene a ser también el porcentaje anual, donde Malabo encabeza con la tasa más alta. El Índice de Precios de Consumo (IPC) aumentó un 2,2%, mientras que la inflación subyacente se mantuvo en 2,9%.
Este lunes, 19 de enero, el Instituto Nacional de Estadísticas de Guinea Ecuatorial (NEGE) , ha dado a conocer el informe referente al Índice de Precios de Consumo correspondiente al mes de diciembre del año 2025, el cual, además, representa el balance anual de dicho período. Este
informe es crucial para comprender la evolución de la economía ecuatoguineana y el comportamiento del mercado de consumo en el país.
De acuerdo con los datos proporcionados por INEGE, se identificó que Guinea Ecuatorial experimentó una inflación del 2,3% para el mes de diciembre del 2025, cifra que resulta menor en comparación con la tasa registrada en el mes anterior, que fue de 2,4%. Este dato también es inferior en siete décimas al umbral del 3% establecido por la CEMAC, en el contexto de su mecanismo de vigilancia multilateral, el cual obedece a políticas económicas de estabilidad.
Este tipo de informes permite a los analistas económicos y responsables de políticas públicas comprender mejor el ambiente económico local para ajustar e implementar mejores estrategias.
En términos de variación anual, el Índice de Precios de Consumo (IPC), que es un indicador económico crucial para medir la inflación, reportó un incremento de un 2,2%, mientras que la inflación subyacente, que excluye los productos energéticos y los alimentos frescos volátiles, se mantuvo estable en 2,9%. Estos datos son fundamentales para tener una visión clara sobre la dinámica inflacionaria y sus factores subyacentes, permitiendo un análisis más profundo de la estabilidad económica del país.
Los grupos de productos que han ejercido un impacto positivo en esta evolución de la inflación incluyen: (i) “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas” con un aumento del 1,1%; (ii) “Transporte” que subió un significativo 5,4%; (iii) “Bebidas alcohólicas y tabaco” con una subida del 2,8%; (iv) “Restaurantes y hoteles” con un incremento del 3,3%; y finalmente, (v) “Salud” que ascendió un 4,0%. Estos incrementos reflejan diversas tendencias del mercado, desde el aumento de la demanda de servicios de transporte hasta cambios en los hábitos de consumo alimenticio y recreativo de la población.
La evolución de precios percibida en el grupo de «Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas» se debe principalmente al encarecimiento de ciertos productos clave para el consumidor habitual. Por ejemplo, los cereales no transformados presentaron un incremento del 4,3%, la carne de cebú alcanzó un 8,1%, los pescados junto a otros productos frescos o congelados alzaron un 3,0%, los panes experimentaron un aumento del 4,1%, y la carne de ave creció un 4,0%. Este tipo de incrementos influyen notablemente en el costo de la canasta básica y en la planificación financiera de los hogares.
Dentro del sector del “Transporte”, se observó un notable aumento en los precios de los servicios de transporte marítimo y fluvial de pasajeros, que fue de un 12,7%, y se experimentaron también subidas considerables en los precios de los vehículos automóviles, con un 9,8%, así como en el transporte aéreo de pasajeros, que subió un 11,3%. Estos incrementos reflejan cambios significativos en la demanda y costos de estos servicios, afectados por factores externos y la creciente movilidad internacional.
En lo referente a “Bebidas alcohólicas y tabaco”, se destaca el aumento de los precios de licores, que fue de un 5,0%, así como de los vinos y bebidas fermentadas, que se elevaron en un 7,3%. En cuanto al sector “Restaurantes y hoteles”, el crecimiento de los precios se debe principalmente al incremento en los costos de los servicios ofrecidos por restaurantes y bares, que se alzaron un 3,0%. Estos aumentos reflejan el impacto de las fluctuaciones económicas en el sector del ocio y la hostelería.
En el ámbito del “Salud”, se constata que los incrementos de precios se originaron principalmente en los servicios hospitalarios, con un notable ascenso del 7,9%, y en los productos farmacéuticos y farmacopeas naturales, que crecieron un 3,2%. Estos aumentos en los precios de servicios y productos de salud tienen un impacto directo en la accesibilidad y asequibilidad de la atención médica para la población.
A nivel de ciudades, hay algunas diferencias notables en la tasa de inflación observada. En Malabo, se registró una tasa inflacionaria de 3,5%, explicable principalmente por el aumento en los precios de los grupos: “Transporte” con un incremento del 14,1%, “Salud” que creció un 6,2%, “Restaurantes y hoteles” con un alza del 7,3%, “Bebidas alcohólicas y tabaco” que subieron un 2,4%, y “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas” con un ligero aumento del 0,3%.
Ebibeyin experimentó una tasa de inflación de 2,3%, atribuida principalmente al crecimiento en los precios de los grupos: “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas” con un incremento del 1,9%, “Salud” que subió un 6,9%, “Muebles, equipos del hogar y mantenimiento corriente del hogar” que aumentó un 4,8% y “Viviendas, agua, electricidad, gas y otros combustibles” que se incrementó un 7,7%. Estos datos son indicativos de las variaciones en los costos de vida en diferentes partes del país.
En Mongomo, se observó una tasa de inflación de 2,0%, resultado impulsado principalmente por el aumento de los precios de los grupos: “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas” con un 1,8%, “Salud” que subió un 8,2%, “Bebidas alcohólicas y tabaco” que crecieron un 2,1%, y “Restaurantes y hoteles” con un significativo aumento del 11,6%. Estos incrementos reflejan tanto el cambio en el poder adquisitivo de los consumidores como las tendencias económicas locales.
Bata, por su parte, presentó una tasa de inflación del 1,1%, motivada principalmente por la subida en los precios de los grupos: “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas”, que incrementaron un 1,9% y “Bebidas alcohólicas y tabaco”, que crecieron un 3,5%. Estos aumentos dan cuenta de un control relativamente fuerte de la inflación en esta ciudad en comparación con otras.
Evinayong registró una tasa de inflación de solo 0,3%, explicable principalmente por el incremento en los precios de los grupos: “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas” con un aumento del 1,2%, “Bebidas alcohólicas y tabaco”, que percibió una crecida del 3,0%, y “Salud” que mostró una subida del 2,4%. Estos datos sugieren una estabilidad relativa en el control de los costos de vida en esta ciudad.
En cuanto a la variación mensual del IPC, en diciembre de 2025, el nivel general de precios aumentó un 0,6% en comparación con el mes anterior. Este incremento se debe principalmente al alza en los precios de “Productos alimenticios y bebidas no alcohólicas”, que subieron un 1,1%, y en “Bebidas alcohólicas y tabaco”, que incrementaron un 0,3%. Estos niveles de precios mensuales proporcionan una imagen clara de las tendencias a corto plazo en la economía del país.
Respecto a la inflación según el origen y sector de producción de los productos, ha habido una moderación en el ritmo de crecimiento de los precios de los bienes de origen externo, que disminuyó desde un 3,5% en diciembre de 2024 hasta un 2,0% en diciembre de 2025. Esto refleja una moderación en las presiones inflacionarias externas. Por el contrario, los precios de los productos locales registraron un aumento del 3,4% en diciembre de 2025 frente al 3,0% observado el año anterior, esto indica un aumento en la inflación interna.
Analizando la inflación según el sector de producción, los productos del sector primario han mostrado un ritmo de crecimiento más moderado del 1,1% en diciembre de 2025 comparado con un 11,1% observado en el mismo periodo de 2024. Por otro lado, los productos del sector secundario vieron una reducción en el ritmo de crecimiento de los precios de 4 décimas en diciembre de 2025, respecto al 2,5% de diciembre del 2024. Los productos del sector terciario experimentaron un aumento notable de precios del 6,3% en diciembre de 2025 frente al 2,0% del mismo periodo en 2024, reflejando un considerable incremento en los costes de los servicios.
Finalmente, la inflación subyacente, que excluye productos energéticos y alimenticios frescos por su volatilidad, se registró en diciembre de 2025 en 2,9%. Este dato es crucial para comprender la dinámica estructural de la inflación en el país, eliminando las distorsiones causadas por aquellos bienes cuyos precios son más propensos a las fluctuaciones abruptas. Estos insights económicos son esenciales para la planificación estratégica y la previsión económica en beneficio del desarrollo económico y social de Guinea Ecuatorial.
FUENTE: INEGE


