El instituto estadístico advierte de posibles irregularidades en el pesaje de productos que perjudicarían a los consumidores, mientras el Gobierno encarga a Comercio medidas urgentes para contener la inflación, que se sitúa en el 2,7%.
El Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE) ha alertado sobre la presunta manipulación de balanzas en algunos mercados del país, una práctica que podría estar perjudicando a los consumidores al hacerles pagar por cantidades superiores a las que realmente reciben.
La advertencia se produce en un contexto de encarecimiento de los productos de consumo básico, después de que la inflación nacional alcanzara el 2,7%, situándose a solo 0,3 puntos del umbral del 3% establecido por la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC).
La situación fue abordada durante una reunión de trabajo celebrada en la sede de la Presidencia del Gobierno, en la que se analizaron los últimos datos del estudio macroeconómico elaborado por INEGE y su impacto en el poder adquisitivo de los hogares ecuatoguineanos.
Según el informe, los productos lácteos registraron un incremento del 13,2%, seguidos del pescado y otros productos ahumados, con un 10,4%, y la carne de cebú, con un 10,3%. Asimismo, los pasteles experimentaron una subida del 7,1%, mientras que las frutas, el agua y los refrescos aumentaron un 2,6%.
Estas variaciones reflejan las presiones sobre el coste de la cesta de la compra y han llevado al Ejecutivo a considerar prioritario el control de los precios en el mercado nacional.
Comercio deberá evaluar las causas de la inflación
Ante este escenario, el Ministerio de Comercio ha atribuido parte de las presiones inflacionistas a la dependencia del país de determinados productos importados. No obstante, ha asegurado que mantiene contactos con los mayoristas para contribuir a la estabilización de los precios.
Por su parte, INEGE ha destacado que sus informes estadísticos incorporan ahora recomendaciones concretas para abordar los problemas detectados. Entre las cuestiones señaladas en el último estudio figura la posible manipulación de balanzas en algunos mercados, lo que podría provocar diferencias entre el peso que pagan los consumidores y la cantidad real de producto que reciben.
Esta práctica, de confirmarse, supondría un perjuicio adicional para la economía familiar, especialmente en un contexto de encarecimiento de los alimentos y otros productos esenciales.
En este sentido, el primer ministro, Manuel Osa Nsue Osa, ha instruido al Ministerio de Comercio a realizar una evaluación urgente basada en los datos publicados por INEGE y a proponer soluciones que permitan contener la inflación y proteger el poder adquisitivo de la población.
«Para actuar, el Gobierno debe saber con exactitud qué está provocando el alza de los precios. No podemos permitir que la especulación y el fraude en los mercados afecten a nuestros ciudadanos», ha señalado el jefe del Ejecutivo.
Comercio deberá presentar en los próximos días un informe detallado con las medidas previstas para hacer frente a la situación.
El Gobierno estudia un plan de empleo y autoempleo juvenil
Durante la misma reunión, el ministro de Estado de Trabajo presentó al primer ministro el Plan Juvenil de Empleo, Autoempleo y Empoderamiento, para su autorización y eventual aprobación.
La iniciativa busca responder a las dificultades de inserción laboral que afrontan los jóvenes ecuatoguineanos, incluidos los egresados de universidades nacionales y extranjeras, así como de centros de formación profesional técnica.
Según el titular de Trabajo, el propósito es ofrecer alternativas a quienes, pese a haber completado su formación académica o profesional, todavía no han logrado incorporarse al mercado laboral.
El plan contempla impulsar diferentes estructuras empresariales, entre ellas sociedades cooperativas y pequeñas empresas. También prevé la agrupación de profesionales con formación especializada en gremios que faciliten el desarrollo de actividades económicas y la generación de oportunidades laborales.
La propuesta se enmarca en las políticas gubernamentales orientadas a favorecer la contratación mediante medidas fiscales y tributarias, con el objetivo de reducir el desempleo juvenil y mejorar las oportunidades de acceso al mercado de trabajo.
Junto al plan, el ministro presentó un proyecto de decreto que servirá como instrumento jurídico para su aplicación.
El Ejecutivo pide acelerar la ejecución de los planes
Al término de la sesión, Manuel Osa Nsue Osa recordó que la eficacia de las políticas públicas depende de su ejecución y no únicamente de su formulación en los despachos.
«Si no se ponen en marcha, no podremos hacer ver a la población los incentivos que el Gobierno proporciona en su beneficio», afirmó, al tiempo que instó a acelerar la implementación de los planes proyectados e instruidos por el jefe de Estado.
El primer ministro también pidió una adecuada estructuración del proyecto de decreto relativo al empleo juvenil, que deberá ser analizado en el próximo Consejo Interministerial antes de su presentación ante el Consejo de Ministros.
La reunión concluyó con un llamamiento a los responsables ministeriales para que cumplan con sus responsabilidades como servidores públicos, priorizando la ejecución de las medidas destinadas a mejorar las condiciones de vida de la población.
