El primer ministro afirmó que los medicamentos producidos en el país ahora cumplen con los estándares internacionales de calidad, lo que posibilita su acceso a los mercados internacionales de exportación.
Etiopía ha incrementado la participación de los medicamentos de producción nacional del 4 % al 44 %, según anunció el primer ministro Abiy Ahmed, como parte de la estrategia del Gobierno para reforzar la autosuficiencia sanitaria y reducir la dependencia de las importaciones farmacéuticas.
Durante su intervención, Abiy Ahmed aseguró que los medicamentos fabricados en el país cumplen actualmente con los estándares internacionales de calidad, lo que abre la posibilidad de que puedan acceder a los mercados internacionales de exportación. No obstante, el mandatario no precisó el período en el que se produjo este aumento de la producción local ni el volumen de inversión destinado al fortalecimiento del sector.
En los últimos años, el Gobierno etíope ha impulsado una estrategia para desarrollar la industria farmacéutica nacional mediante incentivos fiscales y otras medidas orientadas a atraer inversión privada. Como parte de este plan, creó el Parque Industrial Kilinto, un complejo industrial de 279 hectáreas ubicado en Addis Abeba, diseñado para albergar fabricantes farmacéuticos con infraestructura adaptada a las Buenas Prácticas de Fabricación (BPF) y otros estándares internacionales.
Asimismo, la Agencia Etíope de Suministro Farmacéutico concede a los productores nacionales una preferencia de precio del 25 % en los procesos de contratación pública frente a los proveedores extranjeros. La institución también ofrece anticipos del 30 % en los contratos de adquisición a largo plazo para fortalecer la capacidad financiera de las empresas locales.
Pese a estos avances, Etiopía continúa dependiendo en gran medida de las importaciones de medicamentos y equipos médicos. De acuerdo con la Comisión de Inversiones de Etiopía, la demanda de productos farmacéuticos ha crecido a un ritmo medio del 15 % anual durante los últimos cinco años y se prevé que alcance un valor de 4.000 millones de dólares en 2030.
El primer ministro señaló que el país ha destinado cerca de 70.000 millones de birr (unos 435,5 millones de dólares) a la compra de medicamentos y más de 60.000 millones de birr a la adquisición de equipos médicos, cifras que reflejan la elevada dependencia de Etiopía de los productos sanitarios importados, pese al crecimiento registrado por la producción nacional.
