Antonio Oburu Ondo resaltó la necesidad que enfrenta el Gobierno de efectuar una reducción en la subvención al combustible, con el fin último de equilibrar la capacidad de tesorería del Estado y garantizar su sostenibilidad financiera.
El Ministro de Minas, Hidrocarburos y Desarrollo Minero, Antonio Oburu Ondo, se presentó este jueves 12 de febrero ante la Cámara de los Diputados con el propósito de brindar una explicación detallada sobre el alcance y los objetivos de las disposiciones más recientes adoptadas por su departamento.
Estas medidas se enfocan en la venta y subvención de combustibles, y han surgido como respuesta a las numerosas quejas expresadas por la población, así como a las dudas planteadas en las diversas estaciones de servicio a lo largo y ancho del país.
La comparecencia fue una iniciativa de los propios diputados, quienes decidieron trasladar al Ejecutivo el creciente malestar ciudadano debido a la percepción de que se ha implementado una supuesta limitación en la cantidad de combustible que se puede repostar, fijada en 50 litros por vehículo, así como la restricción de la venta de gasolina en recipientes no especializados.
Desde los primeros minutos de su intervención, el ministro Oburu Ondo hizo hincapié en el contexto económico que justifica la adopción de estas medidas específicas. Resaltó la necesidad que enfrenta el Gobierno de efectuar una reducción, por mínima que sea, en la subvención al combustible, con el fin último de equilibrar la capacidad de tesorería del Estado y garantizar su sostenibilidad financiera.
Según detalló Oburu Ondo, estas disposiciones forman parte de una serie de decretos que introducen una nueva estructura de precios en los productos refinados dentro de la República de Guinea Ecuatorial. Además, las normativas prohíben la venta ambulante, clandestina e ilegal de combustible en todo el territorio nacional. A ello se suma la prohibición estricta de la venta de queroseno a individuos o entidades con fines comerciales, industriales o para proyectos de infraestructura de gran envergadura.
En cuanto a las cantidades de combustible que son objeto de subsidio, el ministro proporcionó detalles importantes: el límite máximo establecido es de 100 litros por vehículo tanto para gasolina como para gasóleo, y de 40 litros para el petróleo lampante.
De manera aclaratoria, especificó que esta limitación no se aplica por días, sino por servicio o sesión de repostaje, lo que implica que un vehículo con mayores necesidades de consumo puede volver a repostar en la misma estación o en una diferente.
Antonio Oburu Ondo fue tajante al negar la existencia de una medida oficial que impida repostar más de 50 litros por vehículo. Afirmó que su departamento se encargó de notificar a las empresas distribuidoras acerca del verdadero contenido del artículo pertinente, con el fin de prevenir malentendidos o malinterpretaciones.
Otro punto crucial que suscitó un intenso debate fue la decisión inicial de prohibir la venta de gasolina en recipientes. El ministro explicó que esta medida fue adoptada en virtud de la autoridad otorgada al ministerio para asegurar el cumplimiento riguroso de las normativas en vigor. El objetivo principal es frenar la distribución y comercialización clandestina del combustible y al mismo tiempo reducir el impacto financiero para el Estado del diferencial CIF, que representa la diferencia entre el precio real de mercado y el precio subvencionado.
Sin embargo, Oburu Ondo reconoció que la orden ministerial provocó tensiones y diferentes interpretaciones entre las estaciones de servicio, las autoridades locales y los consumidores. La situación se exacerbó tras un incendio en el barrio Timbabe de Malabo, relacionado, al parecer, con el uso indebido de gasolina. Para abordar la incertidumbre, el ministerio emitió una circular esclarecedora, autorizando la venta de hasta cinco litros de gasolina en recipientes por persona y por día.
Durante el turno de intervenciones de los diputados, varios consideraron que la restricción de cinco litros no se ajusta a las necesidades reales de muchas familias, especialmente en las zonas rurales, donde el uso de grupos electrógenos es habitual, así como de pescadores y taxistas, quienes dependen del combustible para su actividad diaria. A su vez, los diputados subrayaron que la venta al público no debería verse como la principal causa de incendios.
Además, los parlamentarios solicitaron información y aclaraciones sobre otros temas de gran relevancia, como la actual escasez de gas doméstico, el estado del proyecto para la construcción de una refinería nacional y las medidas de seguridad medioambiental y protección del personal en estaciones de servicio, que son de suma importancia para la comunidad.
En su respuesta, el ministro especificó que la escasez de gas doméstico se ha visto intensificada por el aumento irregular de precios por parte de ciertos vendedores, lo que ha llevado a la suspensión de varias licencias de venta. En relación a los cortes de energía eléctrica en Malabo, informó que la planta de turbo gas está en un proceso de transición que contempla auditorías exhaustivas en todos sus sistemas.
La sesión culminó con un conjunto de nuevas recomendaciones por parte de los diputados, quienes reiteraron la necesidad urgente de adoptar medidas que impacten positivamente y de manera directa a la población.
A este respecto, Antonio Oburu Ondo aseguró que ha tomado en cuenta todas las preocupaciones expresadas y renovó el compromiso del ministerio para mejorar la implementación de las disposiciones vigentes, procurando un equilibrio entre la protección del subsidio estatal y el bienestar general de los ciudadanos.
