El informe identifica a diez países que, en conjunto, representarán aproximadamente el 68% de esa producción.
El 28 de octubre de 2025, en la actualización de sus Perspectivas de la Economía Mundial, el Fondo Monetario Internacional presentó las proyecciones que sitúan el Producto Interno Bruto nominal de África en 3,32 billones de dólares para 2026. El informe identifica a diez países que, en conjunto, representarán aproximadamente el 68% de esa producción.
El análisis explica que esta evolución responde a reformas fiscales, ajustes monetarios, mayor integración comercial y un entorno de inflación más moderada que ha devuelto confianza a los mercados regionales. Según el organismo, el crecimiento previsto no obedece únicamente a un repunte coyuntural, sino a cambios estructurales en varias economías del continente.
En los últimos años, distintos gobiernos han mejorado la gestión cambiaria, reorganizado sus finanzas públicas y ampliado sus fuentes de ingresos. Como resultado, las reservas internacionales han ganado estabilidad en mercados relevantes y la inflación ha comenzado a descender en varias jurisdicciones. Este contexto ha permitido que el crecimiento dependa cada vez menos de los ciclos de materias primas y más de la diversificación productiva.
Además, la integración comercial avanza mediante la Zona de Libre Comercio Continental Africana, que está facilitando nuevos corredores de exportación y cadenas de suministro regionales. En consecuencia, el continente entra en 2026 con una base productiva más articulada y con mayores conexiones internas.
Las diez economías con mayor proyección para 2026
De acuerdo con las cifras del FMI, Sudáfrica se mantiene como la mayor economía del continente, con un PIB proyectado de 401.580 millones de dólares. Su estructura diversificada (finanzas, minería, manufactura y servicios) continúa siendo una referencia regional. La transición energética y la modernización industrial forman parte del proceso de ajuste económico en marcha.
Le sigue Egipto, con 399.510 millones de dólares estimados para 2026. El país ha basado su evolución reciente en grandes proyectos de infraestructura, expansión energética y desarrollo industrial, apoyado por reformas macroeconómicas y una creciente actividad en el Canal de Suez y el sector gasístico.
En tercer lugar aparece Nigeria, con 334.340 millones de dólares proyectados. Tras varios ajustes de política fiscal y cambiaria, la economía nigeriana muestra mayor peso de los sectores no petroleros, especialmente tecnologías de la información, manufactura y agricultura, mientras la refinación local de crudo gana relevancia.
Argelia, con 284.980 millones de dólares, continúa apoyándose en sus exportaciones energéticas, aunque amplía su actividad industrial y agrícola mediante nuevas inversiones y cambios normativos que buscan reducir la dependencia de importaciones.
Por su parte, Marruecos alcanzaría 196.120 millones de dólares. Su economía combina automoción, industria aeroespacial, fosfatos, energías renovables y logística portuaria, situándose como puente entre África y Europa.
En África Oriental, Kenia proyecta 140.870 millones de dólares. Su dinamismo se sustenta en el sector financiero digital, la innovación tecnológica y la modernización de infraestructuras logísticas que conectan el puerto de Mombasa con el interior regional.
Etiopía, con 125.740 millones de dólares estimados, mantiene tasas de crecimiento elevadas apoyadas en inversión pública en energía, manufactura y transporte, así como en la ampliación de su capacidad eléctrica a través de grandes proyectos hidroeléctricos.
En África Occidental, Ghana alcanzaría 113.490 millones de dólares. Tras la inestabilidad registrada en 2022, el país ha aplicado medidas de estabilización que han reducido la inflación y reordenado la deuda, al tiempo que amplía su producción minera y manufacturera.
Costa de Marfil se situaría en 111.450 millones de dólares. Aunque continúa siendo el principal productor mundial de cacao, el país ha incrementado el procesamiento local y expandido su infraestructura portuaria y energética.
Finalmente, Angola proyecta 109.860 millones de dólares. Aunque el petróleo sigue representando una parte relevante de sus ingresos, se observan avances en refinación, agricultura, minería y logística, especialmente con el desarrollo del Corredor de Lobito.
Un crecimiento más articulado
En conjunto, estas diez economías (Sudáfrica, Egipto y Nigeria a la cabeza) superan 1,17 billones de dólares combinados y marcan la pauta del desempeño continental. El informe del FMI sugiere que el crecimiento africano hacia 2026 se apoya cada vez más en planificación fiscal, ampliación industrial, inversión en infraestructura y coordinación monetaria.
Aunque persisten riesgos globales, las proyecciones indican que África avanza hacia un ciclo en el que la estabilidad macroeconómica y la diversificación productiva ocupan un lugar central. La dimensión del mercado interno, la transición energética y la integración comercial continental delinean así el nuevo mapa económico africano para 2026.
Fuente: noticiaspia.Com


