El Fondo Africano de Desarrollo (FAD), mecanismo de financiación concesional del Banco Africano de Desarrollo (BAD), ha aprobado una subvención de 4,23 millones de dólares, unos 2.330 millones de francos CFA, para financiar la segunda fase de un programa continental destinado a incorporar el valor del capital natural en las políticas públicas y las estrategias de financiación del desarrollo de 13 países africanos.
La iniciativa, prevista para ejecutarse entre octubre de 2026 y septiembre de 2029, tiene como objetivo transformar los recursos naturales de los países beneficiarios —incluidos bosques, recursos hídricos, biodiversidad, tierras agrícolas y ecosistemas— en activos económicos estratégicos capaces de contribuir a la planificación económica y la movilización de inversiones sostenibles.
El programa beneficiará a Burundi, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo (RDC), Ghana, Costa de Marfil, Kenia, Mozambique, Ruanda, Tanzania, Togo, Zambia y Zimbabue.
A través de esta segunda fase, el BAD busca reforzar las capacidades de los Estados africanos para medir, valorar e integrar el capital natural en sus decisiones económicas, presupuestarias y financieras. La iniciativa contempla el fortalecimiento de los sistemas de formulación de políticas públicas, los sistemas estadísticos, los marcos institucionales y las herramientas de generación de conocimiento.
Entre las medidas previstas se incluyen el apoyo a reformas institucionales, asistencia técnica especializada, evaluaciones de capacidades estadísticas, desarrollo de instrumentos de financiación de la biodiversidad, proyectos piloto para valorar la riqueza natural y programas de intercambio de experiencias entre los países participantes.
El objetivo final es que los Estados beneficiarios dispongan de herramientas que permitan incorporar de manera más eficaz el valor económico de su patrimonio natural en sus estrategias nacionales de desarrollo, mejorando la gobernanza, la planificación pública y la capacidad de atraer nuevas fuentes de financiación sostenible.
Para el BAD, los recursos naturales ya no deben ser considerados únicamente desde una perspectiva ambiental, sino también como activos económicos estratégicos capaces de impulsar el crecimiento sostenible, fortalecer la resiliencia frente al cambio climático y mejorar la gestión financiera de los países africanos.
La iniciativa cuenta además con el apoyo de socios internacionales mediante contribuciones técnicas y en especie, entre ellos WWF, GIZ, la Agencia de Desarrollo de la Unión Africana (AUDA-NEPAD), la Comisión Económica para África de las Naciones Unidas (CEPA) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), además de los propios países participantes.
Con esta nueva financiación, el Fondo Africano de Desarrollo reafirma su compromiso de acompañar a los países africanos en la transición hacia modelos económicos más sostenibles, donde el capital natural se convierta en una herramienta para promover el desarrollo, atraer inversiones y fortalecer la gobernanza económica del continente.
