Aunque el transporte aéreo africano mantiene un crecimiento sostenido y mejora algunos indicadores de seguridad, las restricciones sobre el acceso a divisas, el alto coste de operación y la débil integración regional continúan limitando la expansión y rentabilidad del sector.
La industria de la aviación en África atraviesa una etapa de crecimiento moderado, pero sigue enfrentándose a importantes obstáculos estructurales que dificultan su desarrollo. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo alertó de que el bloqueo de fondos de las compañías aéreas, junto con los elevados costes operativos y la baja conectividad regional, continúan debilitando la competitividad del sector en el continente.
Durante una evaluación sobre la situación de la aviación africana, el vicepresidente para África y Oriente Medio de la IATA, Kamil Alawadhi, explicó que las aerolíneas mantienen retenidos en África cerca de 774 millones de dólares en ingresos, lo que representa alrededor del 80 % de los fondos bloqueados a nivel mundial. Según el organismo, esta situación se debe principalmente a las restricciones gubernamentales sobre el repatriamiento de divisas.
Entre las regiones más señaladas figura la Comunidad Económica y Monetaria de África Central, donde permanecen bloqueados más de 105 millones de dólares. La IATA considera que las regulaciones cambiarias aplicadas por la Banco de los Estados de África Central dificultan las operaciones de las compañías aéreas internacionales y reducen las posibilidades de inversión y expansión del sector.
El organismo expuso como ejemplo el caso de Ethiopian Airlines. Según explicó su director ejecutivo, Mesfin Tasew, los retrasos en la transferencia de ingresos obtenidos en algunos países africanos generan pérdidas financieras importantes debido a la depreciación monetaria y al tiempo durante el cual los fondos permanecen inmovilizados.
Sin embargo, la política aplicada por la BEAC responde a objetivos de estabilidad financiera dentro de la CEMAC. La institución monetaria defiende que estas medidas son necesarias para preservar las reservas de cambio, proteger la estabilidad del franco CFA y evitar la fuga de capitales. Desde 2019, la regulación de cambios se ha endurecido progresivamente mediante mayores controles sobre las operaciones financieras realizadas con el exterior.
A las dificultades monetarias se suman los elevados costes de explotación que soportan las aerolíneas africanas. El precio del combustible en el continente supera en aproximadamente un 17 % la media mundial, mientras que los costes de mantenimiento, seguros, navegación aérea y tasas aeroportuarias también se encuentran entre los más altos del mundo. Esta situación repercute directamente en el precio de los billetes y reduce la demanda de pasajeros en mercados donde el poder adquisitivo sigue siendo limitado.
El informe también destaca otros problemas estructurales que frenan el crecimiento de la aviación africana, como la fragmentación del mercado regional, la falta de integración entre aerolíneas, las restricciones de visado y las insuficientes infraestructuras aeroportuarias. Además, gran parte de las flotas africanas tienen una antigüedad superior a la media mundial, lo que incrementa aún más los costes operativos.
Pese a estos desafíos, la IATA considera que el continente mantiene un importante potencial de crecimiento. Países como Etiopía y Sudáfrica son citados como ejemplos de modelos donde el apoyo estatal y las reformas estructurales han permitido fortalecer el sector aéreo y convertirlo en un motor de desarrollo económico y de integración regional.


