El PIB ecuatoguineano se contrajo un 1,9% interanual entre abril y junio de 2026, frente al -4,1% registrado en el primer trimestre, aunque la actividad volvió a retroceder en términos trimestrales.
El Instituto Nacional de Estadística de Guinea Ecuatorial (INEGE) publicó este miércoles 30 de septiembre los resultados de las Cuentas Nacionales correspondientes al segundo trimestre de 2026, que muestran una moderación de la contracción económica del país respecto al trimestre anterior.
Entre abril y junio, el Producto Interior Bruto (PIB) registró una variación interanual del -1,9%, frente al -4,1% del primer trimestre. Sin embargo, en comparación con los tres primeros meses del año, la economía experimentó una nueva contracción del 0,8%, después de haber registrado una mejora durante los dos trimestres anteriores.
El comportamiento de la economía continuó condicionado por la evolución del sector petrolero, cuyo PIB se redujo un 5,9% interanual. La caída estuvo vinculada principalmente a la menor producción de petróleo bruto (-5,5%) y de gases y derivados del petróleo (-7,7%).
En términos trimestrales, el PIB petrolero también disminuyó un 1,2%, después del crecimiento del 7,2% registrado en el primer trimestre.
Frente a esta evolución, el sector no petrolero mantuvo una trayectoria positiva en términos interanuales. Su PIB aumentó un 1,1%, impulsado principalmente por la Silvicultura y Explotación Forestal (8,7%), Electricidad, Agua y Gas (8,1%), Actividades Financieras (8,1%), Restaurantes y Hoteles (7,6%) e Industrias Agroalimentarias (7,6%).
No obstante, la actividad no petrolera también registró una variación trimestral negativa del 0,4%, debido principalmente al retroceso de los servicios de Restaurantes y Hoteles, que disminuyeron un 9,7%.
El sector terciario sostiene parte de la actividad
Por sectores tradicionales, el resultado interanual del segundo trimestre estuvo marcado por el comportamiento negativo de los sectores primario y secundario.
El sector primario registró una contracción del 3,4%, restando 0,8 puntos porcentuales al crecimiento del PIB real. Este resultado estuvo determinado principalmente por las actividades extractivas, que retrocedieron un 4,3%.
El sector secundario presentó una caída más pronunciada, del 4,8%, con una contribución negativa de 1,5 puntos porcentuales al crecimiento global. Entre sus principales factores se encuentran el descenso de la actividad de la Refinería de Productos Petroleros o explotación de gases (-7,4%) y de la construcción (-6,5%).
En contraste, el sector terciario creció un 0,8% interanual y aportó 0,4 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Salvo los servicios de la Administración Pública, que disminuyeron un 0,4%, el resto de las actividades terciarias registraron resultados positivos.
En términos trimestrales, el sector secundario volvió a ser el principal lastre para la actividad económica, con una contribución negativa de 1,1 puntos porcentuales al PIB. El sector terciario aportó 0,4 puntos porcentuales, mientras que el sector primario no registró contribución al crecimiento.
Los resultados del INEGE reflejan así una economía que moderó su ritmo de contracción interanual durante el segundo trimestre, aunque mantiene una elevada dependencia de la evolución de las actividades petroleras y extractivas. Al mismo tiempo, el crecimiento de varias ramas no petroleras contribuyó a contener la caída de la actividad durante el periodo analizado.


