La reunión del 22 al 26 de septiembre, pone el foco en la cooperación multilateral, la financiación del desarrollo, el cambio climático y la transformación de las instituciones internacionales, bajo el lema «Restablecer la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que beneficien a todos».
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebra este mes su 81.º período de sesiones de la Asamblea General, una cita que reúne a representantes de sus Estados miembros para debatir los principales desafíos internacionales y definir líneas de acción frente a las crisis que afectan al sistema global.
El encuentro se desarrolla en un momento crucial para la cooperación multilateral, marcado por las tensiones geopolíticas, los conflictos internacionales, las dificultades de financiación del desarrollo, los rápidos avances tecnológicos y el calentamiento global.
La sesión coincide, además, con el inicio de la novena década de la ONU y con la puesta en marcha de nuevas reformas institucionales en el marco de la Iniciativa UN80, lanzada en 2025 para mejorar la eficiencia de la organización, revisar sus mandatos y racionalizar su estructura. Paralelamente, está en marcha el proceso de selección del sucesor de António Guterres, cuyo segundo mandato como secretario general concluirá el 31 de diciembre de 2026.
Bajo el lema «Restablecer la confianza, gestionar la transformación: unas Naciones Unidas que beneficien a todos», la 81.ª Asamblea General busca situar la cooperación internacional y la capacidad de las instituciones multilaterales para ofrecer resultados concretos en el centro de los debates.
Una agenda centrada en la cooperación internacional
El período de sesiones se inauguró oficialmente el 8 de septiembre, mientras que el Debate General, principal acontecimiento de la Asamblea, se desarrolla del 22 al 26 de septiembre en la sede de Naciones Unidas, en Nueva York.
Durante estas jornadas, los jefes de Estado y de Gobierno, así como otros representantes de los Estados miembros, intervienen por turnos para exponer sus prioridades y posiciones sobre los principales asuntos de la agenda internacional. Las intervenciones tienen una duración orientativa de 15 minutos.
La presidencia de esta 81.ª sesión corresponde a Khalilur Rahman, ministro de Asuntos Exteriores de Bangladesh, quien dirige los trabajos de este órgano, considerado el principal espacio deliberativo y normativo de la organización.
Creada en virtud del capítulo IV de la Carta de las Naciones Unidas, firmada el 26 de junio de 1945 en San Francisco, la Asamblea General tiene entre sus competencias la aprobación del presupuesto de la organización, la elección de los miembros no permanentes del Consejo de Seguridad y el nombramiento del secretario general, previa recomendación del Consejo de Seguridad.
Asimismo, constituye un foro de debate sobre cuestiones relacionadas con la paz y la seguridad internacionales, los derechos humanos, el desarrollo económico y social y la cooperación entre los países.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, entre las prioridades
Uno de los principales asuntos de la agenda es la aceleración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), adoptados en septiembre de 2015 como parte de la Agenda 2030.
La evaluación de Naciones Unidas correspondiente a 2026 refleja que el avance continúa por debajo de lo necesario para alcanzar las metas previstas. De las 139 metas evaluadas, el 36 % registra un progreso adecuado o moderado, mientras que el 49 % presenta avances marginales y el 15 % ha retrocedido respecto a los niveles de referencia de 2015.
Este escenario sitúa la financiación y la implementación de los ODS entre los principales desafíos de la comunidad internacional, especialmente en un contexto de reducción de los recursos destinados a la cooperación al desarrollo.
Según los datos citados en el documento, la ayuda oficial al desarrollo disminuyó un 23,1 % en términos reales durante 2025, la mayor caída anual registrada, mientras que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé nuevas reducciones en 2026.
En este contexto, el programa de alto nivel incluye el Momento ODS, convocado por el secretario general de la ONU, con el objetivo de presentar soluciones e iniciativas para acelerar el cumplimiento de los compromisos de la Agenda 2030.
Cambio climático, desarrollo y salud mundial
La agenda de la Asamblea contempla también una serie de reuniones de alto nivel dedicadas a cuestiones estratégicas para el futuro de la cooperación internacional.
El 23 de septiembre, los líderes abordarán la acción climática y la transición justa, con especial atención a la reducción de emisiones y a la necesidad de garantizar que el paso hacia economías más sostenibles sea social y económicamente inclusivo.
Ese mismo día, una reunión de alto nivel conmemorará el 40.º aniversario de la Declaración de las Naciones Unidas sobre el Derecho al Desarrollo, adoptada en 1986, que reconoce el desarrollo como un derecho humano y subraya la participación de las personas en los procesos económicos, sociales, culturales y políticos.
Para el 24 de septiembre está prevista una reunión sobre las amenazas que plantea el aumento del nivel del mar, con especial atención a los pequeños Estados insulares en desarrollo y las comunidades costeras vulnerables. Más de 500 millones de personas viven en zonas costeras bajas, expuestas a los efectos de este fenómeno.
La prevención y preparación ante futuras pandemias centrarán la reunión de alto nivel del 25 de septiembre, tras la adopción del Acuerdo de la OMS sobre Pandemias en mayo de 2025, concebido para reforzar la cooperación internacional y promover respuestas más equitativas ante futuras emergencias sanitarias.
Por último, el 28 de septiembre, los representantes conmemorarán el 25.º aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, adoptados en 2001, con el propósito de renovar los compromisos internacionales contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y otras formas de intolerancia.
Un escenario para redefinir las prioridades globales
La 81.ª Asamblea General se desarrolla en paralelo a otros encuentros internacionales, entre ellos las Reuniones sobre el Impacto del Desarrollo Sostenible del Foro Económico Mundial, previstas del 21 al 24 de septiembre en Nueva York, con la participación de representantes de los sectores público y privado, organizaciones internacionales y sociedad civil.
En conjunto, las reuniones de este período de sesiones buscan impulsar el diálogo entre los Estados miembros y reforzar la cooperación frente a desafíos que requieren respuestas coordinadas.
La evolución de las reformas institucionales, la financiación del desarrollo y el cumplimiento de los compromisos internacionales marcarán buena parte de los debates, en un momento en que Naciones Unidas busca fortalecer la confianza en el multilateralismo y responder a las nuevas exigencias del escenario internacional.


